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El marketing olfativo deja una huella en el clienteTD

Consumo

¿Cómo te conquistan las empresas mediante el olfato?

El marketing olfativo es una técnica en auge que sirve para atraer a los consumidores

Siempre se ha dicho que la belleza atrae pero que la inteligencia enamora. Sin embargo, en los últimos tiempos las marcas están apostando fuertemente –para poder diferenciarse– por el marketing olfativo, una manera de cautivar a los clientes mediante los olores.

Camino Clemente, responsable de marketing de la empresa AromatizaMe, explica que: «El marketing olfativo es una nueva técnica que renueva el concepto del marketing sensorial y tradicional, y enaltece el del neuromarketing. El sistema que se emplea en esta disciplina estimula el sentido del olfato, con fragancias y aromas que causan sensaciones y recuerdos».

«Dichas experiencias sensoriales dejan una huella totalmente distinta en cada cliente y crean conexiones que van más allá del consumo compulsivo. Pequeñas y grandes empresas cada día se animan más a usar esta nueva técnica como refuerzo para hacer crecer sus ventas y fidelizar al cliente», agrega Clemente.

¿En qué sectores se utiliza más?

Desde AromatizaMe subrayan que en el comercio minorista es donde se encuentra más desarrollada esta práctica. Sin embargo, «En los entornos laborales se ha demostrado que los aromas hacen que aumente la atención y la concentración de los trabajadores. Mediante los olores se crea una sensación de bienestar que reduce el estrés y la ansiedad. Ello se traduce en un mejor rendimiento y en un aumento la productividad hasta en un 14 %, además sin que los empleados lo adviertan como una acción directa de la empresa».

«Por su parte, en los hoteles y cruceros el olor está asociado al descanso, al relax y al placer, y por ello se crean fragancias personalizadas que inevitablemente estimulan el recuerdo del cliente y crean asociaciones que se quieran volver a experimentar», han aclarado a El Debate.

La clave del recuerdo

La mente humana recuerda los olores más fácilmente que otras sensaciones que percibimos a través de los sentidos. Según Clemente: «Esto ocurre porque los aromas son recordados mediante la asociación a una imagen. Evocan el recuerdo, y cuando este es agradable y placentero, los clientes regresan (lo que en el argot llamamos fidelizar) y vuelven a consumir, para, de nuevo, volver a sentir esas experiencias que han disfrutado».

Precisamente, el principio del marketing emocional se basa en que las compras son el resultado de las emociones. «Si estas son positivas el cliente gastará su dinero, y si son negativas o no aportan emociones, el producto pasará desapercibido. Ciertos olores causan inevitablemente una reacción en nosotros. El aroma a manzana o pepino hace que tengamos una percepción del tamaño más grande en un establecimiento, mientras que los florales y los basados en cítricos, que permanezcamos más tiempo en una tienda», ha añadido la responsable de marketing de AromatizaMe.

Las apuestas de las marcas

En Estados Unidos, Japón o Canadá emplean esta técnica desde hace tiempo y de forma habitual, pero en España aún se encuentra despegando, por lo que es un buen momento para que las empresas la usen como método para diferenciarse de la competencia.

La estación del metro de Sol –en el centro de Madrid– fue el lugar elegido por Trident para llevar a cabo su campaña. Colocaron varios vinilos donde se podía leer: «descubre la nueva ola de frescor», acompañados de un aroma fresco a menta. Un mensaje que estimulaba –de esta forma– la vista, el oído y el olfato.

También en el metro de Madrid, en 2014, se realizó una campaña para promover el turismo en La Rioja. Se instalaron difusores con olores característicos de la provincia para que los usuarios –simplemente acercándose y pulsando un botón– fueran trasladados mediante el aroma a La Rioja.

Por su parte, Cacaolat hizo uso también de una forma muy creativa del marketing sensorial en las marquesinas de autobús de Barcelona. En estas se podía oler a chocolate mientras se esperaba la llegada del autobús.

Otro ejemplo más del uso del marketing olfativo en Barcelona es la Clínica Diagonal, un centro hospitalario de referencia en el sector médico español. Por norma general, los ambulatorios llevan asociados consigo olor a desinfectantes y limpiadores, lo cual no se hace precisamente agradable y acaba causando estrés. En este caso, la clínica de Barcelona escogió un aroma agradable y relajante de té verde, cambiando totalmente la experiencia en la misma.