El presidente del PNV, Andoni Ortúzar (derecha), y del Gobierno vasco, Íñigo Urkullu (izquierda)
Viñedos de Álava
La DO Rioja, en peligro por las tretas del nacionalismo vasco en favor de la independencia de su vino
Urkullu acude al ministerio para se libere el uso de las uvas a los 15 municipios del País Vasco
El nacionalismo vasco vuelve a librar la guerra del vino aprovechando la debilidad del Gobierno en funciones y, de paso, para dar a conocer sus exigencias en el caso de que Pedro Sánchez pidiera ayuda de cara a su investidura.
En 2021 el PNV lanzó un órdago: una minidenominación de origen de la Rioja Alavesa y subdividir la D.O. Rioja. Una proposición no de ley que levantó un enorme revuelo que Luis Planas, ministro de Agricultura, frenó dispuesto a abrir un «debate sereno».
Nueva batalla
Entonces Aitor Esteban dio un paso al frente y aseguró que se retiraría la proposición y que todo quedaría a expensas de esas reuniones con el ministerio y las partes implicadas para independizar la uva vasca y que no sea exclusiva de La Rioja.
Iñigo Urkullu ha decidido ahora volver a la batalla con los bodegueros y, según El Confidencial, ha solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que «anule, revoque o derogue» una orden que modificó el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja en septiembre por la que parte del País Vasco tenía que destinar su uva en exclusiva a la D.O. La Rioja.
Dentro de la Denominación de Origen La Rioja, hay tres subzonas principales de producción: Rioja Alta, Rioja Baja y Rioja Alavesa. Cada una de estas subzonas tiene características climáticas y de suelo distintas que influyen en el carácter de los vinos que se producen en ellas.
Viñedos de Álava
Los 15 municipios del País Vasco que aportan uva a la D.O. La Rioja suponen el 32 % del total de las ventas según un informe del Consejo Regulador de 2021. De las 200 bodegas, hay cinco que quisieron separarse el pasado mes de abril y crear Viñedos de Álava.
Bruselas no tomó una decisión sobre esta nueva denominación de origen, pero el Gobierno Vasco autorizó la venta de botellas con etiqueta distintiva porque podría existir, aunque en ese momento no estuviera vigente.
Desde La Rioja creen que esa etiqueta confunde a los consumidores y desde el País Vasco, el nacionalismo quiere liberar el mercado a su uva para que se pueda destinar a otras denominaciones.