Fundado en 1910

Sánchez vuelve de Bruselas sin el ok para frenar la opa de BBVA y Sabadell

Salvador Illa, que ya se ha quedado sin catalán en Europa, ha advertido que el Govern defenderá una «competencia equilibrada» tras la decisión de Cuerpo. Vamos: que el interés general es el de Illa, del PSC y de los pactos de Junts con el Gobierno

Pedro Sánchez y Ursula von der Leyen, ayer en BruselasEFE

Le ha faltado tiempo a Pedro Sánchez para irse a Bruselas a ver a Úrsula Von del Leyen y convencerla de que la opa del BBVA es mala para España y para Europa. Primero le pidió que aumentase la presión a Israel por la «invasión ilegal» en Gaza y luego vino la opa. La presidenta de la Comisión, después del fiasco español con las lenguas cooficiales, le ha recordado que lo de Israel es política común; y que sobre la opa sigue vigente la amenaza de expedientar a España si la bloquea de «manera injustificada». Y lo de injustificada quiere decir que no hay ninguna razón para impedirla. ¡Menos mal que aún nos queda Europa! Sánchez vuelve sin el apoyo de Europa.

El pronunciamiento de la Comisión Europea ha llegado horas después de que el titular de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, elevara el martes la operación al Consejo de Ministros por «razones de interés general». Y casi inmediatamente hemos conocido cual era ese interés general. Salvador Illa, que ya se ha quedado sin catalán en Europa, ha advertido que el Govern defenderá una «competencia equilibrada» tras la decisión de Cuerpo. Vamos: que el interés general es el de Illa, del PSC y de los pactos de Junts con el Gobierno.

En caso de que el Gobierno tome una decisión contraria se podría iniciar un procedimiento de infracción

Lo que dice Bruselas en su advertencia formal es que no ve motivos para que el Ejecutivo español bloquee o rechace la oferta pública de adquisición de BBVA sobre Banco Sabadell; y advierte de que vigilará que cualquier decisión que tome Pedro Sánchez se adapte a la normativa europea. En Bruselas saben que en España ya se han pronunciado las autoridades competentes a favor de la opa y caso de que el Gobierno tome una decisión contraria, se podría iniciar un procedimiento de infracción contra España. Y esa posible multa no sería nada si la comparamos con el desprestigio para la economía española y para las inversiones que pudieran hacerse en nuestro país.

No es un hablar por hablar. En septiembre, el Banco Central Europeo (BCE), ya se mostró favorable a la fusión de los dos bancos. Y hace apenas unas semanas la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), hizo también público un dictamen favorable a la Opa pues se ajustaba a los criterios de competencia. Por eso la Comisión se ha pronunciado de manera tan rotunda: «Esperamos que el Gobierno español esté alineado con la decisión de las entidades competentes» Y añade: «Si se ha dado luz verde en ambos casos, no hay base para parar una operación de acuerdo con una decisión discrecional por un Gobierno de un Estado miembro»; y ha recordado el Tratado de la Unión que recoge la libertad de establecimiento y la libre circulación de capitales.

Pero esta decisión de Bruselas no ha sido casual. Hace meses que la Comisión pidió a España informes sobre la situación de la Opa bajo el denominado EU Pilot, un mecanismo que se aplica cuando considera necesario mantener un diálogo con un Estado miembro sobre cuestiones de cumplimiento de normativa comunitaria. Bruselas recibió la respuesta de España el 11 de octubre de 2024 y desde entonces ha seguido examinando el proceso.

Si en Bruselas se han dado prisa en su comunicado ha sido porque saben que Carlos Cuerpo ha mostrado reiteradamente su rechazo a la operación desde que se conoció hace más de un año. Y aunque la decisión última sobre la opa deberían tomarla los accionistas del banco catalán, el Consejo de Ministros tiene 30 días naturales para vetarla. Y el 27 de junio es la fecha tope. Solo le falta a Sánchez chocar con Europa. Aunque para eso ya tiene a José Manuel Albares que ha pedido «concreciones» a los Estados que no han avalado la oficialidad del catalán en Europa. Las contestaciones, si es que llegan, que lo dudo, pueden ser para enmarcar.