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Análisis económicoJosé Ramón Riera

El negocio de Hacienda con los jubilados: duplica la recaudación por la subida de las pensiones

Mucho cuidado cuando oigan que la presión fiscal solo ha subido menos de cuatro puntos, porque una subida de 2,6 puntos en el tipo medio multiplica por dos la recaudación

No hay duda de que nos enfrentamos a un Ministerio, el de Hacienda, con un solo objetivo: la recaudación. No importa el colectivo, solo que paguen cada día más.

No importa que en el hogar entre un solo salario y que además este sea escaso como para mantener a toda la familia: leña al mono hasta que se canse y, si no llega a final de mes, que pida alguna paga. Aunque estas están últimamente muy demandadas por visitantes del continente africano, que cada día parece que tienen más derechos que los nacidos en España.

No importa que uno de cada cuatro menores de 25 años estén parados –que supone la mayor tasa de desempleo juvenil de la UE–, ni que los otros tres de cada cuatro ganen mucho o poco. Lo importante es cobrarles todos los meses una cantidad que empieza a ser indecente. Este es hoy otro colectivo desprotegido, sin más privilegio que el 25 % de paro y el bono cultural a partir de los 18 años.

Pero tampoco hay respeto a un caladero de votos totalmente dependiente del gobierno de turno: los pensionistas. Se les informa personalmente por carta de cuánto va a ser su subida de las pensiones y lo afortunados que son de vivir bajo el paraguas de un gobierno «progresista» que sólo piensa en ellos y que sólo trabaja para ellos. Pero, en realidad, son tratados como borregos que se llevan en camiones el matadero para sacrificarlos.

Este grupo —que de media ha tenido un incremento de 57 euros al mes en 2025— es, a su vez, uno de los que más ha sufrido la presión fiscal del Gobierno y de María Jesús Montero. Esta ministra, por cierto, está últimamente muy callada, ya que cada vez que abre la boca genera un problema en Andalucía, donde las encuestas ya la dan como la tercera fuerza más votada.

Los pensionistas de hoy son el grupo que más ha ayudado a transformar nuestro país. Son los que, a base de trabajo y esfuerzo, han hecho que España escalase en las esferas de la economía mundial. Y así fue hasta 2004, cuando siguieron trabajando tantas horas como fuesen necesarias porque creían en España y pensaban que luchaban por una idea de país nueva y diferente a la de sus padres y con ganas de dejarles a sus descendientes una España mejor.

Pero hoy se ven maltratados por este Gobierno que les esquilma, aunque muchos no lo saben. Por eso voy a demostrar por qué les cuesta cada día más llegar a fin de mes.

Los datos los he obtenido de la Agencia Tributaria y de los informes trimestrales que publica sobre las rentas del trabajo que divide entre salarios y pensiones —porque a las pensiones las trata como rentas del trabajo— y otras rentas. En este informe se presentan los importes brutos percibidos y las retenciones por rentas del trabajo. Estos son los datos:

Lo pagado por pensiones en el primer trimestre del año ha pasado de 29.824 millones en 2018 a 43.955 millones en 2025, un incremento de un 47,4 %. Hasta aquí el discurso del Gobierno, de que todos sepan los buenos que son.

Pero a continuación llega Hacienda y, a la chita callando, consigue pasar de recaudar por «retenciones de las rentas del trabajo», 2.317 millones al trimestre a un tipo medio del 7,6 %, a recaudar 4.580 millones en el primer trimestre de 2025 a un tipo medio del 10,4 %

Esta subida de las retenciones, no comunicada a nadie, supone que la recaudación ha crecido en un 97,6 %, es decir, en 7 años, las retenciones a las pensiones se han prácticamente multiplicado por 2. El tipo impositivo ha subido del 7,8 % al 10,4 % que son «solo» 2,6 puntos porcentuales.

Mucho cuidado cuando oigan que la presión fiscal solo ha subido menos de cuatro puntos, porque ya ven que la subida de 2,6 puntos en el tipo medio nos lleva a que la recaudación se haya multiplicado por dos. Esto es progresismo: subir las pensiones un 47,4 % para que la recaudación progrese un 97,6 %.

La ministra lo sabe. No porque sepa calcularlo, sino porque se lo cuentan y, al estilo de su predecesor Montoro, se ríe y se alegra porque puede acudir feliz y contenta a contarle a Pedro que cada día los españoles pagamos más impuestos. Pero los pensionistas son, casi con toda seguridad, los más perjudicados.