Fundado en 1910
Análisis económicoJosé Ramón Riera

Una de cada cuatro mujeres paradas menores de 25 años en Europa es española

Mientras otras economías han logrado reducciones intensas en el último año, la mejora española es mínima y consolida una brecha que afecta de lleno a las menores de 25 años

El día 8 de marzo de 2020, Día Internacional de la Mujer, muchas españolas acudieron a una manifestación que nunca se debería haber producido, porque ya había pruebas suficientes para saber que estábamos ante algo para lo que no estábamos preparados: ni médicamente, ni logísticamente, ni siquiera mentalmente. Quedará en los anales como uno de los mayores errores cometidos por este Gobierno socialista que, como consecuencia de aquella manifestación, infectó y posiblemente mató a miles de ciudadanos españoles.

Pero de lo que nadie, o casi nadie, se acuerda –y hay que ir a Google para que nos lo recuerde– es de que ese día se publicó un vídeo de José Luis Ábalos, por entonces número 2 del Partido Socialista, amigo personal de Pedro Sánchez y auténtico factótum en el Consejo de Ministros… Ese vídeo contenía la ya más que famosa frase de «soy feminista porque soy socialista», que tanto recorrido ha tenido en redes desde que Ábalos empezó a ser más conocido por putero que por socialista. A Ábalos se le pueden atribuir frases mucho más misóginas y soeces, que seguro que ha utilizado en numerosas ocasiones y que no son publicables en un medio digital serio como este.

Este Gobierno, que ha demostrado que solo era feminista de boquilla y que lo era porque le servía para captar voto –no por convicción ni porque en el partido mandasen mujeres–, lo era simplemente porque, como buenos machistas, siempre había que hablar en masculino y femenino, como si eso fuese la demostración palpable de su feminismo, mientras acosaban sexualmente a mujeres de su partido y ocultaban las acusaciones contra sus directivos, que podían seguir acosando y realizando proposiciones indecentes a sus compañeras de trabajo.

En economía no hay muchas ocasiones para analizar la parte feminista de esta tan compleja asignatura, que está manipulada o, si ustedes quieren, «tezanizada», para dar satisfacción al macho ibérico que mora en La Moncloa.

Hoy, con una información totalmente manipulada y «tezanizada», con el permiso de Eurostat y de la Comisión Europea en Bruselas –pero también con el de sus representantes en Madrid, que callan y por lo tanto otorgan con su silencio lo que se está desarrollando alrededor de las estadísticas–, vamos a ver lo feminista que es la vicepresidenta segunda (que no vicepresidente) del Gobierno, Yolanda Díaz, a la vista del paro femenino de mujeres menores de 25 años.

Si yo fuese joven –que no lo soy– y mujer –que tampoco–, estaría a punto de la depresión.

Vean ustedes los resultados a cierre de noviembre que acaba de publicar Eurostat. Aunque no están todos los países, hay una muestra de 20, más que suficiente para sacar conclusiones:

España es, según las estadísticas oficiales y según nuestro Gobierno, la economía de referencia en la Unión Europea y en el mundo occidental. Vamos a suponer que eso es verdad por un segundo, aunque sabemos que no lo es.

El paro femenino de menores de 25 años en la Eurozona, en doce meses, se ha reducido en cinco décimas, todo ello gracias a Grecia, que en un solo año ha sido capaz de bajar del 26,4 % al 18,3 %, reduciendo 8,1 puntos porcentuales y convirtiéndose en un campeón en bajar el paro juvenil femenino.

Le sigue Austria, que pasa del 10,9 % al 6,3 %, muy cerca del paro estructural en la UE y bajando 4,6 puntos porcentuales (p.p.). El tercer lugar en bajada lo ocupa Chequia, que pasa del 12,5 % al 8,5 %, bajando 4 p.p.

España ocupa la novena posición junto con Alemania: ambos países hemos bajado cuatro décimas porcentuales. Eso sí: Alemania, del 6,4 % al 6 %; España, del 26,8 % al 26,4 %.

¿Cómo es posible que Alemania, que no crece, que lleva una crisis galopante desde hace varios años, sea capaz de tener un paro femenino del 6 % y además lo haya bajado en el último año cuatro décimas, y España, que va como un «cohete», tenga un paro del 26,4 % y lo haya reducido exactamente lo mismo que Alemania?

La respuesta es muy sencilla. Primero, nuestra economía no va como un cohete por mucho que nos quieran vender desde La Moncloa: el cohete es el INE, que hace lo que haga falta para darle la razón al ministro actual de Economía, bastante menos «bocas» que Nadia Calviño. Segundo, a este Gobierno los jóvenes —y en especial las mujeres— solo le importan por sus votos en las elecciones, porque de feminista en sus políticas solo tienen el discurso. El relato se les ha caído con el «putero» Ábalos y con los acosadores en puestos de dirección.

No han hecho nada por el paro juvenil femenino, ni lo harán. Yolanda Díaz no sabe lo que se lleva entre manos.

No lo olviden: este paro sale del dato oficial de 2,56 millones de parados en noviembre, aunque el paro efectivo fue de 3,39 millones. Esto supone que, en realidad, el paro femenino de menores de 25 años no es del 26,4 %, sino del 35 %. Una de cada tres mujeres menores de 25 años está parada. Esa es la realidad de nuestra economía.