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Factoría de Talgo en Las Rozas, Madrid.

Factoría de Talgo en Las Rozas, Madrid.Alejandro Martínez Vélez / Europa Press

Quién manda ahora en Talgo: así queda el consejo tras el cambio de control

La entrada del consorcio vasco y de la SEPI alteran el equilibrio de poderes en la compañía

La junta extraordinaria de accionistas de Talgo vota este martes la remodelación de su consejo de administración tras el cambio accionarial vivido en los últimos meses. La entrada de un consorcio vasco liderado por José Antonio Jainaga y de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha alterado el equilibrio de poder en el fabricante ferroviario, que además ha devuelto su sede a Álava. El proceso culmina ahora con nuevos nombramientos y la salida definitiva de históricos de la compañía.

El movimiento se produce después de que el consorcio encabezado por el presidente de Sidenor –en el que también participan BBK, Vital y Finkatuz– adquiriera parte de las acciones de Talgo a la sociedad instrumental Pegaso, vinculada al fondo Trilantic y a parte de la familia Oriol, fundadora de la empresa. Posteriormente, la SEPI formalizó su entrada en el capital mediante una ampliación de capital, con una participación del 7,8 %, el mismo porcentaje que ostentan Jainaga, Finkatuz y BBK. Sumando el 3,9 % de Vital, el consorcio alcanza el 27,4 % del capital.

Por su parte, Pegaso conserva un 9,3 % de las acciones, mientras que Torrblas –de la familia Torrente Blasco– posee un 5 %, Torreal –la firma de inversión de Juan Abelló– un 3,2 %, la autocartera representa un 0,7 % y el resto cotiza en bolsa.

Como consecuencia de este nuevo reparto accionarial, en diciembre se conformó un nuevo órgano de gobierno en el que entraron como consejeros dominicales en representación del consorcio el propio Jainaga y Maite Echarri, cuyos nombramientos deben ser ahora ratificados por la junta. También se somete a votación la designación de Juan Antonio Sánchez Corchero como consejero dominical en representación de la SEPI, así como de Arantza Estefanía y Ricardo Chocarro como consejeros externos independientes.

El proceso de renovación incluye además la dimisión de Gonzalo Urquijo, que había dejado el cargo de consejero delegado el pasado 17 de diciembre, tras el primer consejo celebrado después del cambio accionarial. Su renuncia como consejero, presentada el 15 de enero, será igualmente votada en la junta extraordinaria.

El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga.

El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga.EP

En aquella reunión de diciembre, el consejo acordó devolver la sede social de Talgo a Álava, donde se ubicaba originalmente desde su fundación en 1942, y nombrar director general a Rafael Sterling, directivo de la compañía desde 2022. Al mismo tiempo, abandonaron el órgano de gobierno María José Zueco y Mario Álvarez, quedando configurado por Carlos de Palacio Oriol –entonces presidente–, Jainaga, Echarri, Antonio Oporto del Olmo, Marisa Poncela García y Gonzalo Urquijo.

El relevo se completó el pasado 29 de enero, cuando De Palacio Oriol presentó su dimisión para ceder la presidencia a Jainaga. El hasta ahora máximo responsable solicitó que se mantenga al frente de la Fundación Talgo, desde donde seguirá vinculado a la compañía.

De Palacio Oriol se incorporó al consejo en 1998 en representación de su participación accionarial y la de sus hermanos, y dos años después fue nombrado vicepresidente, asumiendo la presidencia en 2002. Durante sus 24 años al frente de Talgo, la empresa cuadruplicó su plantilla e incrementó su presencia internacional con proyectos como la línea de alta velocidad entre La Meca y Medina, además de su entrada en mercados como Alemania, Dinamarca, Rusia, Kazajistán, Uzbekistán o Egipto. En 2015 lideró la salida a bolsa de la compañía y en los últimos años el proceso de desinversión final del fondo Trilantic.

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