El consejero delegado de Unicaja, Isidoro Rubiales, junto al director general de Finanzas y al de Relaciones con Inversores.
Unicaja quiere seguir independiente y se plantea crecer en otros territorios de España
El consejero delegado del banco incide en que los accionistas quieren seguir siendo independientes
Unicaja ha protagonizado de manera habitual rumores de fusiones en el mercado español, pero la entidad malagueña sigue desmintiendo que vaya a estar envuelta en alguno de ellos: «Seguimos convencidos del futuro de este proyecto y de seguir siendo independientes. Los accionistas siempre han apostado por ello», ha dicho esta mañana el consejero delegado, Isidoro Rubiales.
El primer ejecutivo no ha descartado, sin embargo, la posibilidad de que el banco se expanda por otros territorios de nuestro país: «Nuestra misión es ser un banco nacional. Si implica abrir oficinas, las abriremos».
El plan estratégico del banco contempla la posibilidad de crecimiento a través de fusiones o adquisiciones. Sin embargo, durante el primer año de ejecución, Unicaja no ha utilizado su exceso de capital para realizar ninguna operación.
Rubiales ha reconocido que tienen esa posibilidad, pero que durante 2025 no se han encontrado inversiones que implicaran un «retorno claro de valor» para los accionistas del banco.
«Eso no descarta que sigamos analizando posibilidades y, si se producen, siempre con esa condición -sobre el retorno de la inversión-, podríamos hacer un uso más eficiente del capital», ha agregado el CEO de Unicaja.
En rueda de prensa, Rubiales ha especificado que la vía del crecimiento inorgánico se mantiene abierta para crecer en el crédito al consumo. En concreto, ha explicado que el banco quiere aumentar su presencia en este segmento crediticio y que una de las vías, aunque no la única, es el crecimiento a través de una adquisición.
632 millones de beneficio
El Grupo Unicaja registró en 2025 un beneficio neto de 632 millones de euros, frente a los 573 millones del año anterior, lo que supone un incremento del 10,3 %, según ha informado este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La entidad explica que este resultados se ha apoyado en un margen de intereses «robusto», así como en el crecimiento de las comisiones netas y en la reducción de la partida 'Provisiones o reversión de provisiones' y de 'Otros ingresos y cargas de explotación', que recogía el gravamen temporal de entidades de crédito.
La entidad resalta, igualmente, que su ratio de eficiencia se mantuvo estable en el 45,5 %, pese al aumento interanual del 5,3 % de los gastos de administración, mientras que la ratio de rentabilidad ROTE, ajustado el exceso de capital, mejoró en 1,3 puntos porcentuales respecto a diciembre de 2024, alcanzando el 12,1 %. Sin ajustar, el ROTE se mantuvo estable en el 9,8 %.
Con estas cifras, Unicaja ha informado del cumplimiento de las guías comunicadas al mercado para 2025 en las principales métricas y de una actualización de su política de dividendos en la que ha elevado el objetivo de distribución al 70 % del beneficio neto, frente al 60 % anterior.
Ha introducido, además, la posibilidad de que el consejo de administración, al tiempo de publicar resultados, pueda especificar una remuneración adicional por encima de dicho objetivo del 70 %. De acuerdo con ello, para 2026 y 2027, el consejo considera la posibilidad de una remuneración adicional mediante recompra de acciones propias o dividendos adicionales, estimada, para el presente ejercicio, en torno al 25 % del resultado neto consolidado del grupo en este año.
Unicaja señala que, incluso con este aumento en la política de distribución, mantiene una posición de capital «holgada, muy por encima de los requisitos regulatorios».
Con esta actualización, la entidad distribuirá con cargo a los resultados de 2025 un dividendo de 443 millones de euros. Esta cantidad incluye los 169 millones pagados en septiembre de 2025, así como un dividendo de 274 millones de euros que la entidad propondrá a la junta general de accionistas para su aprobación.