El presidente de Indra, Ángel Escribano.
Indra afirma que la operación con Escribano «sigue su curso» en pleno pulso con Moncloa
El presidente de la compañía traslada que nadie ha pedido su cese ante las dudas por la compra de su empresa familiar y el desplome de las acciones
Parapeto de Indra y Escribano. Tanto la empresa como su máximo directivo han salido este jueves al paso de las informaciones que apuntan a su posible salida de la compañía, tras varias jornadas de duro castigo bursátil.
El gigante de tecnología y defensa que preside Ángel Escribano retrocedió un 8,45 % el martes y un 5,7 % el miércoles. Este jueves, los títulos de la firma volvían por la tarde al terreno positivo tras amanecer y permanecer en rojo de nuevo durante buena parte de la jornada.
«Quiero ser claro: nadie ha pedido mi dimisión ni hay ningún proceso en ese sentido», ha afirmado el directivo, en un comunicado remitido a Bloomberg. De fondo están las trabas de diversos accionistas de Indra a la operación de compra de su empresa familiar, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), presidida ahora por su hermano Javier, tras el salto de Ángel a Indra justo hace un año.
En una comunicación remitida a la CNMV, Indra asegura que la potencial operación «sigue su curso y que todos los órganos de gobierno de Indra continúan operando con normalidad».
El holding estatal SEPI, principal accionista de la firma, con el 28 % de los títulos, también ha negado que el cese del directivo esté sobre la mesa, según Ep.
La incertidumbre de los últimos días ha hecho perder a Indra cerca de 1.400 millones en los parqués, tras situarse el año pasado como la compañía española con mejor desempeño.
«El mercado puede estar interpretando que existe una inestabilidad en el gobierno corporativo de la firma, así como una falta de claridad estratégica y un elevado riesgo político», según XTB.
Según la empresa, Escribano «ha reafirmado su determinación de seguir trabajando en la construcción de una Indra más fuerte y sólida». En una nota, Indra destaca que en estos últimos meses la compañía ha avanzado en su plan estratégico, que «busca construir capacidades industriales, fortalecer el ecosistema español y crear valor sostenible para los accionistas y para España».
Indra explora alternativas
El consejero delegado de la firma, José Vicente de los Mozos, reconoció esta semana que se están explorando estructuras alternativas a la fusión. Si el presidente de la compañía no fuese Ángel Escribano, la operación con EM&E ya estaría hecha «hace mucho tiempo», trasladó en un foro de El Español.
Pero tanto economistas como juristas han alertado del potencial conflicto de intereses por la operación, «cuyo precio de adquisición resultaría difícilmente justificable a la luz de operaciones anteriores y de su dependencia de contratos públicos», según trasladó Hay Derecho a la CNMV en una carta en noviembre.
La compañía se ha visto también impactada por la pugna legal con Santa Bárbara, en manos del gigante americano General Dynamics, que ha denunciado los créditos concedidos por el Gobierno al sector al considerar que se les ha excluido injustamente. En juego, más de 14.000 millones para diversos programas de defensa, cuyo futuro, según adelantó El País, está ahora en manos del Tribunal Supremo.