Obras de reparación de las vías en Adamuz.
El accidente de Adamuz desploma la demanda de billetes de tren entre un 16 % y un 30 %
Las operadoras esperan ahora una recuperación progresiva de cara a Semana Santa
El accidente ferroviario registrado el pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), con 46 víctimas mortales, ha desplomado la demanda de viajes en alta velocidad. Las reservas de billetes han caído entre un 16 % y un 30 % en las semanas posteriores al siniestro, según datos del sector y de la plataforma de venta Trainline.
Ouigo ha reconocido una contracción «significativa» de la demanda tras el accidente. Fuentes del sector sitúan el descenso en torno al 16 %, mientras que Trainline eleva la caída por encima del 30 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Su director general en Europa y España, Pedro García, señaló en un acto esta semana que el retroceso fue inmediato y que responde al impacto del suceso en la confianza del viajero.
La situación las semanas posteriores al accidente también contribuyó al desplome de las ventas. Tras el siniestro, las operadoras acordaron con Adif aplicar Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV) en distintos tramos de la red, especialmente en el corredor Madrid-Barcelona, y suprimir los últimos servicios del día para permitir revisiones diarias de la infraestructura. A ello se sumaron retrasos de hasta 45 minutos de media en algunos trayectos y suspensiones temporales en Cataluña, Galicia y Andalucía por los temporales que afectaron a la península.
El corte del trazado en Adamuz durante casi un mes obligó a interrumpir o alterar conexiones clave entre Madrid y Andalucía. El 16 de febrero, Adif comunicó la finalización de las obras de reparación, que se prolongaron por las sucesivas borrascas. Al día siguiente, el 17 de febrero, se reanudaron los servicios entre Madrid y Sevilla, Cádiz, Granada y Huelva. La relación Madrid-Málaga, no obstante, no recuperará su operativa habitual previsiblemente hasta comienzos de marzo.
El impacto no solo se ha traducido en menos viajeros, sino también en un freno en la evolución de los precios. En 2025, el corredor Madrid-Barcelona –el más maduro de la red– había registrado un encarecimiento medio del 17 %, con picos del 40 % interanual en septiembre coincidiendo con cambios en la oferta. Sin embargo, tras el accidente, se ha estabilizado y las tarifas se mantienen en niveles similares a los del año pasado o presentan ligeras bajadas puntuales para estimular la demanda.
En otras rutas, como las que conectan Madrid con Sevilla, Córdoba o Málaga, el comportamiento había sido distinto durante el último ejercicio, con descensos acumulados de entre el 18 % y el 21 % como consecuencia de la competencia tras la entrada de Ouigo en el corredor, según constató la CNMC. Tras la reapertura de la línea andaluza, las tres operadoras –Renfe, Ouigo e Iryo– lanzaron promociones para tratar de recuperar pasajeros, con billetes desde 19 y 20 euros. Esas tarifas mínimas han comenzado ya a escalar ligeramente en algunos casos.
Según Trainline, entre un 40 % y un 50 % de los pasajeros manifiestan preocupación a la hora de subirse al tren tras un suceso crítico. No obstante, la compañía sostiene que el tren, junto con el avión, continúa situándose entre los medios de transporte más seguros y apunta a que comienzan a observarse señales de recuperación de cara a la próxima Semana Santa.