Telefónica se hace con 1&1 en Alemania, y empieza ya a mirar VMO2 en el Reino Unido
La operación también confirmaría el Plan Estratégico diseñado por Murtra en todas sus comparecencias desde que es presidente
El presidente de Telefónica, Marc Murtra.
Por fin una buena noticia después de tanto lío con los ERES. La alemana 1&1 Drillisch y Telefónica se dieron un festín el viernes. Mientras la primera subía un 8,28 %, la multinacional española se anotaba un alza del 5,5 %. Los rumores de integración son ya algo más que rumores, y solo quedaría el beneplácito de Bruselas. ¿Y pensar que hace unos meses –más de cinco– publicamos la noticia y nos decían que era pura intoxicación? Pues intoxica… que la verdad nunca falla.
La operadora germana subió hasta situarse en los 24,20 euros, mientras que los títulos de Telefónica –que falta les hacían– alcanzaron los 3,85 euros. La noticia estaba ya en muchos medios de comunicación, tanto españoles como germanos, que además señalaban el inicio de negociaciones formales para una posible adquisición de la compañía alemana por parte de la multinacional española. El montante de la operación se situaría entre los 4.500 y los 5.000 millones de euros.
Aquí hace más de cinco meses que publicamos la noticia, y en octubre un diario alemán habló de conversaciones
Algunas cuestiones más que apuntaban los medios alemanes eran que, al situarse la capitalización de 1&1 en torno a los 4.400 millones, el mercado contaba con una prima de control superior al 20 % sobre la cotización para que la oferta resultase atractiva a sus accionistas. En octubre, el diario alemán Handelsblatt publicó conversaciones formales entre las dos empresas, pero en España ya sabíamos que las operaciones de la época de Marc Murtra pasaban por vender todo lo que Telefónica tenía en América y empezar a mirar a Europa. Y ese fue el argumento del presidente de Telefónica para retirarse de la Tele Pedro: solo quería poner en marcha empresas que generaran valor industrial y que mantuvieran una férrea disciplina financiera, es decir, justo lo contrario a las aventuras de Pallete y Moncloa.
No era un decir. Este mismo mes de febrero, Telefónica compró –tras las ventas de las filiales americanas– Netomnia en el Reino Unido por 2.300 millones de euros, una doble maniobra que permitió a la filial de Telefónica VMO2 (que comparte con Liberty) potenciar su despliegue de fibra sin apenas impacto en la caja, y a la vez consolidar una alternativa a British Telecom.
Y volviendo a Alemania, la integración de 1&1 en Telefónica Deutschland –que opera bajo la marca O2–, además de prometer beneficios empresariales, presagia interesantes sinergias que la prensa alemana sitúa entre los 1.500 y los 2.600 millones de euros en cuanto a optimización de costes y valor neto generado. Para hacernos una idea, la entidad resultante de la fusión alcanzaría una facturación de casi 11.000 millones de euros y una base de clientes de casi 58 millones de líneas móviles. Telefónica (O2 en Alemania) pasaría de una cuota de mercado del 6 % a un 16 %, y cerca de 2,4 millones de líneas; y podría competir en telefonía fija con gigantes como Deutsche Telekom (cuota de mercado del 40 %) y Vodafone (27 %).
Telefónica pasaría a facturar casi 11.000 millones en Alemania, y su cuota de mercado subiría del 6 % al 16 %
En el mercado móvil, la filial de Telefónica es mucho más potente, con una cuota del 30 %, superando a Vodafone (29 %), y compitiendo directamente con el líder, Deutsche Telekom, que tiene un 31 %. Y en el mercado de banda ancha, la suma 02 + 1&1 llegaría a tener alrededor del 16 %, aunque lejos del 27% de Vodafone y el 40 % de Telekom. Todo un juego a tres.
Pero es que, además, con estos nuevos números en los que se movería Telefónica, la operación resolvería un reciente agravio con 1&1. A finales de 2023, la teleco alemana alcanzó un acuerdo con Vodafone para utilizar su red móvil, un pacto que supuso romper con Telefónica y comenzó a impactar negativamente en las cuentas de la filial española durante los ejercicios de 2024 y 2025. La agencia Fitch calculó que la pérdida de aquel contrato suponía para Telefónica unos 500 millones de euros anuales. Demasiada pasta para Telefónica Deutschland. Ahora, con la compra, se acabaría con esta fuga de ingresos al integrar verticalmente a 1&1 en la infraestructura propia de la compañía española. De cajón.
Además, la operación también confirmaría el Plan Estratégico diseñado por Murtra en todas sus comparecencias desde que es presidente: comprar pero sin modificar su objetivo de apalancamiento, que fijó en 2,5 veces deuda sobre Ebitda. Para evitarlo, la multinacional dispone hoy de más de 2.000 millones de euros, procedentes de las ventas americanas, pero Murtra también contempla dos ofertas alternativas de financiación. Dos conocidos bancos, y el BBVA no está entre ellos. Todo ello por no hablar de una ampliación de capital que, por una vez, tendría todo el sentido.
Recordemos que 1&1 Drillisch es aún hoy propiedad mayoritaria de United Internet AG –fundada por Ralph Dommermuth y Wendelin Abresch en 1988–, y que su valor tecnológico diferencial estriba en su apuesta por el Open RAN en el despliegue de su red 5G, además de una sólida presencia en los servicios de banda ancha, DSL y fibra óptica.
Y solo una pega: que el marco regulatorio en Bruselas permita fusiones que fortalezcan el mercado único digital. Ahí tendría que fajarse la comisaria de la Competencia Teresa Ribera, vicepresidenta también de la Comisión. O no. Y digo que quizá no porque es posible que la operación, al no plantear grandes problemas de competencia, pudiera ser aprobada sin más por las autoridades germanas. Como se trata de una operación interna de un país, la Comisión Europea no tendría así que intervenir.
Y aclarada la compra de 1&1, recuperaría el foco para Telefónica la adquisición de Vodafone España, y también en el Reino Unido de al menos el 50 % de VMO2, hoy en manos de la norteamericana Liberty. Pero como el plazo de permanencia de la estadounidense vence en junio, ya les adelanto que aquí habrá tema. Y no solo porque es una oportunidad, sino porque además encaja en el Plan Estratégico de Murtra. Y es que la aventura de Pallete en Argentina, Perú, Colombia, Uruguay, Ecuador, Chile, México y Venezuela, ya es historia. O casi historia, con permiso de Brasil.