Una bombilla sobre una factura de la luz
Economía
Subidas del precio de la luz por la guerra: ¿podríamos vernos afectados?
Todo dependerá de la duración final del conflicto, la respuesta de los diferentes mercados y de la tarifa de cada consumidor
La escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos e Israel ha desatado la inestabilidad en muchos ámbitos que llegan hasta las casas españolas. En este sentido, unos de los aspectos que más preocupan son el gas y la luz, y la afectación a estos.
Todavía es pronto para saber a ciencia cierta cómo serán los efectos en el apartado energético, pero la incertidumbre cada vez es más notoria. Eso sí, en comparación al inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022, todo apunta a que los efectos serán mucho menores, puesto que la dependencia de España del gas de Oriente Próximo es bastante menor con respecto a lo acontecido hace ya cuatro años.
La situación en España
Sin embargo, aunque España no depende en exceso del gas y el petróleo que pasan por el estrecho de Ormuz, cerrado desde que se inició el conflicto, sigue formando parte de un mercado energético global, por lo que los efectos indirectos pueden trasladarse a precios de electricidad y combustibles.
Por un lado, los analistas no esperan un repunte inmediato de la electricidad. No obstante, las variaciones dependerán del contrato con cada consumidor. Las tarifas que reflejan directamente los precios del mercado mayorista son las más sensibles a estas variaciones. Estas son el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) y las tarifas indexadas, que siguen los precios diariamente y también los futuros del mercado.
Desde el principio de 2026, la PVPC depende en un 45 % del mercado diario y en un 55 % de los futuros, que han comenzado marzo con leves subidas: 31,65 euros/MWh para el segundo trimestre (antes 29 euros), y 55,25 euros/MWh para 2027 (antes 54 euros).
Por otra parte, aquellos que cuenten con tarifas planas o fijas con un precio ya pactado no sufrirán alteración por ahora. Esto podría cambiar cuando llegue el momento de renovar el contrato.
En la anterior crisis energética, el Gobierno impuso un máximo para evitar que el precio subiera más de un determinado porcentaje en una revisión, pese a que el mercado mayorista sufriese grandes repuntes. En este sentido, se espera una solución similar en el contexto actual si fuera necesario.
La creciente tensión ha generado subidas en los precios del gas y del crudo, que pueden llegar a repercutir en los mercados energéticos y, de manera indirecta, en el precio de la luz. Todo quedará marcado por la duración final del conflicto, la respuesta de los diferentes mercados y, como ya se visto, de la tarifa de cada consumidor.