Los datos recogidos durante el incidente eléctrico en España son especialmente reveladores
El dinero en efectivo que recomienda tener en casa el Banco Central Europeo en casos de guerra
El análisis del BCE se sustenta en cuatro escenarios recientes de gran impacto que han servido como pruebas de resistencia para el sistema
El Banco Central Europeo (BCE) ha publicado un análisis que reivindica el papel del dinero físico como el último refugio de seguridad ante casos de guerra o emergencias. El informe, titulado Keep calm and carry cash: lessons on the unique role of physical currency across four crises, advierte sobre la vulnerabilidad de los sistemas digitales y establece recomendaciones claras para que los ciudadanos mantengan una mínima autonomía financiera en sus hogares.
Según el documento, la cantidad ideal de metálico para custodiar en casa oscila entre los 70 y los 100 euros por persona. Dicha cifra, extraída de las directrices de seguridad de países como Austria, Finlandia y Países Bajos, se considera suficiente para cubrir necesidades básicas de alimentación, medicina y transporte durante un periodo crítico de tres días.
El BCE estima que dicho plazo es el necesario para que las autoridades restablezcan la normalidad tras una interrupción grave en las infraestructuras financieras o eléctricas.
Un seguro ante el colapso digital
El análisis del organismo se sustenta en cuatro escenarios recientes de gran impacto que han servido como pruebas de resistencia para el sistema: la pandemia de la COVID-19, el estallido de la guerra en Ucrania, la crisis de deuda en Grecia y el apagón generalizado sufrido en España el año pasado.
Concretamente, los datos recogidos durante el incidente eléctrico resultan especialmente reveladores. Mientras la facturación del comercio electrónico se desplomó un 54 % y el uso de tarjetas bancarias cayó un 42 %, el dinero físico permitió que las transacciones básicas continuaran sin alteraciones.
En situaciones de fallo energético o ciberataque, el efectivo deja de ser una opción secundaria para convertirse en el único medio de cambio viable, al no depender de cajeros, conexión a internet ni suministro eléctrico.
Una estrategia de complementariedad
La entidad monetaria subraya que la medida no pretende incentivar la retirada masiva de ahorros bancarios, sino establecer un sistema de previsión. El fondo guardado en el hogar debe adaptarse siempre al número de miembros de la familia y a las circunstancias personales de cada vivienda.
La recomendación final es clara y señala que mantener un pequeño colchón de liquidez física en un lugar seguro y accesible garantiza una respuesta inmediata ante cualquier amenaza a la confianza pública o a las infraestructuras críticas del Estado.