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Hombre sentado en un balcón en el centro histórico de MadridGetty Images/JJFarquitectos

La crisis de la vivienda dispara las donaciones de padres a hijos: ¿Es mejor dar dinero o la casa?

En 2025 se formalizaron más de 225.000 operaciones ante notario, esto es un 13 % más que en 2024, cuando también se batieron todos los récords

La crisis de vivienda en la que está inmerso nuestro país está suponiendo un verdadero quebradero de cabeza para los españoles, pero sobre todo para los jóvenes. El desfase existente entre la oferta y la demanda de vivienda ha incrementado unos precios ya de por sí muy tensionados: solo en 2025, los inmuebles se han encarecido un 9,5 % en comparación con 2025, hasta los 2.354 euros el metro cuadrado, máximos de la serie histórica. Si a eso se le suma la elevada cantidad de impuestos que hay que pagar a la hora de comprar una vivienda, que es superior a la media europea, se forma la tormenta perfecta, impidiendo a los jóvenes acceder al mercado inmobiliario y, en muchos casos, independizarse.

Es por eso por lo que muchos padres, pero también abuelos, aportan el dinero necesario para poder financiar la entrada de la operación. Así se desprende de los datos del Consejo General del Notariado (CGN) a los que ha tenido acceso El Debate, que reflejan que las donaciones han registrado su mayor dato. Concretamente, se formalizaron más de 225.000 operaciones ante notario –donde se incluye dinero líquido, inmuebles u otros tipos de bienes–; esto es un 13 % más que en 2024, cuando también se batieron todos los récords.

Llegados a este punto, existen dos alternativas: la donación económica o la del inmueble. Ambas están sujetas al pago de impuestos, y en ocasiones tienen que hacerlo tanto quien dona como quien recibe esa donación. El importe a pagar estará determinado por el grado de parentesco, aunque en muchas comunidades, cuando se trata de padres a hijos, la donación, al igual que la herencia, está bonificada.

Quien recibe la donación siempre tendrá que pagar impuestos, ya sea por adquirir la vivienda o por recibir dinero. En el primer caso, el impuesto se tendrá que abonar en la comunidad en la que esté situado el inmueble. Sin embargo, en el caso del dinero en metálico, la tributación será en la comunidad en la que resida fiscalmente quien recibe la donación, es decir, el donatario.

Ambas cuantías variarán porque cada comunidad aplica unas bonificaciones diferentes según la edad, grado de parentesco o incluso el uso al que se destina el dinero. Desde Tax Down ponen distintos ejemplos. Uno es el caso de Madrid, donde existe una bonificación del 99 % por todo tipo de donaciones (tanto de inmueble como de efectivo) de padres a hijos. Adicionalmente, si se realiza una donación en metálico que se haga en escritura pública, se aplica una reducción del 100 % hasta 250.000 euros si se destina a adquirir una vivienda habitual.

En Cataluña, hay una reducción del 95 % para cualquier donación destinada a adquirir una primera vivienda habitual siempre y cuando la persona que recibe la donación sea menor de 36 años.

Y en el caso de Asturias, no hay reducción por donación de inmuebles. Sin embargo, si que existe una reducción si la donación se hace en metálico y lo que se hace es adquirir una vivienda protegida (del 95 %) con un máximo de 60.000 euros. Tienes que ser menor de 35 años. Además, se aplica una reducción de 300.000 euros para las donaciones de padres a hijos.

El donante también tiene que hacer frente a una serie de tributos, pero solo cuando se trata de un inmueble. Y es que deberá pagar por la plusvalía municipal, que grava el incremento del valor de los terrenos urbanos, así como el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) porque «se considera que hay un incremento en el patrimonio al transmitir el inmueble por un valor superior al que le costó», explica a El Debate Carlos Cruzado, presidente de Gestha, el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda.

El gravamen a pagar oscila entre el 19 % y el 26 %. A excepción de los mayores de 65 y si el inmueble que se dona es la vivienda habitual, porque en este caso estará exento de tributar por ello, tal y como ha confirmado la Dirección General de Tributos (DGT).

En resumidas cuentas, y en palabras del presidente de Gestha, «siempre es mejor donar el dinero para comprar una vivienda que donar el inmueble directamente».