El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d) durante la rueda de prensa conjunta con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski
Sánchez encuentra en Irán otra excusa para demorar los Presupuestos pese a que a Montero se le acaba el tiempo
El gobierno se ampara en la «gravedad de la situación internacional»
El Gobierno revela en el BOE que no espera tener Presupuestos de 2026 pese a fingir que sí
Tras tres años –desde diciembre de 2022– sin Presupuestos, Pedro Sánchez ha encontrado en la guerra en Irán que empezó hace poco más de dos semanas un nuevo argumento para extender las cuentas vigentes. En una rueda de prensa en Moncloa, junto a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, Sánchez se ha amparado en la «gravedad de la situación» internacional para no concretar si habrá cuentas este año.
Sánchez ha afirmado que los esfuerzos del Gobierno se centran ahora en aprobar las medidas del decreto especial que se prepara para el Consejo de Ministros extraordinario fijado para el próximo viernes.
Horas antes, la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, reiteraba en el Senado que el Ejecutivo presentará un proyecto presupuestario para 2026, a pesar de que se había comprometido a tenerlo listo en el primer trimestre de este año.
La nueva demora amenaza con dejar a Montero, también candidata del PSOE en Andalucía, sin margen antes de la inminente cita electoral en la comunidad autónoma. Lo habitual es que el trámite de aprobación requiera de tres meses, y eso en unas condiciones parlamentarias mucho menos endiabladas que las que afronta el Gobierno de coalición.
El Congreso ya tumbó en diciembre, en segunda votación, la senda de déficit propuesta por el Gobierno, el primer paso para aprobar unas nuevas cuentas. Esto no supone un freno para que el Ejecutivo presente unas nuevas cuentas, dado que puede tomar las cifras comprometidas con Bruselas como referencia, como avaló en 2024 la Abogacía del Estado. Pero si deja claro que la mayoría de la Cámara no está por la labor de aprobar unas cuentas a Sánchez en esta legislatura.
En noviembre, además, el Gobierno aprobó el techo de gasto, que no se somete a votación, y que situó en 212.026 millones, un 8,5 % más que en 2025, un dato que también sire de base para el anteproyecto de Presupuestos Generales, si finalmente Moncloa quisiera sacarlo adelante.
De momento, como en ejercicios anteriores, se mantiene prorrogado el Presupuesto de 2023, aprobado por una mayoría parlamentaria disuelta con la convocatoria de elecciones generales de julio de 2023. En los últimos meses el Gobierno ha disparado las modificaciones presupuestarias sobre dichas cuentas para hacer frente a nuevas necesidades como el gasto en defensa, haciendo un uso intensivo de las flexibilidades aprobadas para hacer frente a la pandemia de coronavirus.
El Ejecutivo cuenta también, hasta agosto, con las millonarias inversiones de los fondos europeos. A pesar de ello, desde la AIReF se ha alertado de que «a medida que pasa el tiempo, el presupuesto cada vez se adecúa peor a la realidad económica».