Varias personas son atendidas en la Agencia Tributaria para presentar la declaración
Declaración de la Renta 2025-2026
Qué gastos de comunidad puedes deducirte en la Renta: requisitos y casos clave
Si eres el propietario y resides en la vivienda, por norma general no puedes deducirte los gastos corrientes de la comunidad
Para deducir los gastos de comunidad en tu declaración de la Renta es fundamental distinguir primero tu relación con la vivienda. Si eres el propietario y tienes la casa alquilada, Hacienda te permite restar todos los recibos ordinarios de la comunidad de tus ingresos brutos para pagar impuestos solo por el beneficio real.
Esto incluye los servicios de limpieza, el mantenimiento del ascensor, la vigilancia, la jardinería y los honorarios del administrador de fincas. No obstante, solo podrás deducirte la parte proporcional a los días que el inmueble haya estado efectivamente arrendado o en expectativa de alquiler, por lo que si la vivienda estuvo vacía un mes por reformas personales, ese porcentaje del gasto no será deducible.
En el caso de las derramas el tratamiento fiscal cambia según su finalidad. Si el dinero se ha destinado a reparar una avería o a labores de conservación, como arreglar una fachada deteriorada o sustituir una tubería rota, el casero puede deducirse el importe íntegro como gasto del ejercicio.
Por el contrario, si la derrama se utiliza para una mejora que no existía antes, como la instalación de una piscina o un gimnasio comunitario, no se puede deducir de golpe en la declaración actual. En esta situación, el importe pagado se suma al valor de adquisición de la vivienda, lo que te servirá para reducir la ganancia patrimonial y pagar menos impuestos el día que decidas vender el inmueble.
Deducciones por eficiencia energética
Si eres el propietario y resides en la vivienda, por norma general no puedes deducirte los gastos corrientes de la comunidad. Sin embargo, en este 2026 siguen vigentes las deducciones por obras de rehabilitación energética en edificios residenciales.
Si tu comunidad ha realizado una inversión para reducir el consumo de energía primaria no renovable en al menos un 30 %, o si se ha logrado alcanzar la letra A o B en el certificado energético, podrías tener derecho a una deducción estatal de hasta el 60 % de las cantidades satisfechas.
Para ello, es imprescindible contar con los certificados energéticos expedidos antes y después de la obra que acrediten la mejora real de la eficiencia del edificio.