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Imagen de archivo de un tren de AVEEuropa Press

El AVE directo vuelve a Málaga tras más de tres meses pero con menos oferta de plazas

Solo Renfe había mantenido el servicio, con un tramo en autobús que elevaba sustancialmente la duración del viaje

La conexión directa de Alta Velocidad entre Madrid y Málaga se ha restablecido este jueves después de más de tres meses de interrupción, motivada primero por el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) el 18 de enero y, posteriormente, por los graves daños que ocasionaron las lluvias el 4 de febrero en la localidad malagueña de Álora.

La reapertura llega en vísperas del puente del Primero de Mayo, un periodo de gran movimiento de viajeros en este corredor, y era muy esperada tanto por los usuarios habituales que se desplazan por motivos laborales y educativos como por el sector turístico de la Costa del Sol, que confía en que estimule la demanda nacional.

Desde el 18 de enero la línea ha sufrido incidencias que dejaron a Málaga sin conexión ferroviaria directa con Madrid. Al trágico accidente de Adamuz, con 46 fallecidos, le siguió el 4 de febrero un desprendimiento de tierras y el colapso de un muro de contención en Álora por las borrascas, que obligaron a cortar la vía.

A mediados de febrero, Renfe activó un plan alternativo de transporte que incluía un trasbordo en autobús entre Málaga y la estación de Antequera-Santa Ana, desde donde los viajeros continuaban en tren hasta Madrid, mientras que las operadoras privadas Iryo y Ouigo suspendieron sus servicios en este trayecto.

Fin del trasbordo, pero con limitaciones

Tras varios aplazamientos por la complejidad de las obras, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha restablecido el servicio directo este jueves, aunque con algunas limitaciones técnicas porque se circula en vía única, una situación que previsiblemente se mantendrá durante varios meses.

El primer AVE directo Madrid-Málaga, operado por Renfe, ha salido a las 9:50 horas y ha llegado a la ciudad andaluza a las 12:52 horas, mientras que en sentido inverso el primer servicio de esta compañía ha partido de Málaga a las 12:00 horas, con llegada a Madrid a las 14:58 horas.

Con esta restitución se elimina el sistema combinado de tren y autobús, que había elevado el tiempo de viaje de las 2 horas y 45 minutos habituales hasta aproximadamente 4 horas.

No obstante, el corredor Madrid-Málaga no recupera todavía la plena normalidad, puesto que las condiciones de la infraestructura alargarán la duración del viaje unos 15 minutos más que antes del corte, hasta rondar las 3 horas.

Esta situación obliga también a ajustar la programación del servicio y modificar los horarios respecto a los vigentes antes del corte de la vía. Cabe recordar que solo está operativa actualmente una de las dos vías, mientras continúan los trabajos en la otra para su reapertura.

Oferta de las operadoras

Renfe mantendrá la mayor cuota de servicios en esta relación, con una oferta total de 161 frecuencias semanales -unas diez menos que antes de la interrupción, según la compañía- y una media de 25 servicios diarios en ambos sentidos.

Además, a mediodía de este jueves también se restablecen todos los servicios Avant de Málaga.

Por su parte, Iryo -que llegó a aplicar un ERTE por causa de fuerza mayor para 40 trabajadores de su base malagueña- retomará su actividad en «uno de los corredores de Alta Velocidad con más demanda del país» con diez frecuencias diarias (cinco por sentido), incluidos los servicios transversales Barcelona-Málaga, con dos circulaciones diarias (una ida y una vuelta).

Ouigo vuelve a sus frecuencias habituales en la conexión Madrid-Málaga, que suelen ser entre cuatro y seis diarias (incluidos ambos sentidos), en función del día.

Intervención de gran magnitud

La recuperación de la línea que une Málaga con Madrid y otras capitales andaluzas ha sido una obra de gran complejidad y magnitud, debido al volumen del deslizamiento (más de 200.000 metros cúbicos de tierra) y las condiciones del terreno, además de la proximidad de una línea de alta tensión, según Adif.

Tras el colapso, el muro y su entorno se sometieron a un análisis técnico del que se derivó la necesidad de suprimir buena parte de la infraestructura que continuaba en pie, mediante un plan de trabajo por fases.

Durante los trabajos, se han movilizado unas 25 máquinas y hasta 75 personas en turnos las 24 horas del día.