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Unrecognizable person choosing canape from a sideboard at a banquet

Los postres y las bebidas son elementos clave para sacar beneficio del negocioiStock

Economía

El dueño de un buffet libre aclara si todavía es rentable este negocio: «Pocas personas vienen con la idea de comer hasta reventar»

Luis, propietario de un negocio de estas condiciones, ha destapado cuáles son las claves para que estos restaurantes sigan existiendo

Cuando a uno le preguntan en qué restaurante le gustaría comer sin parar, es probable que la respuesta sea que en un buffet libre. Este tipo de local no es tan habitual como los restaurantes o bares clásicos, pero sin duda están bien valorados en el imaginario colectivo gracias a su característica principal: escoger en un segundo todo tipo de comida y repetir las veces que uno quiera.

Sin embargo, muchos se preguntan cómo puede ser rentable llevar un negocio en el que cualquier comensal puede acabar con las cantidades de comida. En este sentido, el dueño del buffet libre ShuHero, Luis, ha salido al paso para aclarar estas cuestiones en una entrevista en el canal de YouTube de Adrián G. Martin

Luis explica que su buffet, caracterizado por su toque asiático, funciona con precios diferentes según el día de la semana. De este modo, el ticket del menú es fijo y suele estar entre 18,90 y 24,90 euros, pero en la realidad sube hasta los 27 o 28 euros por la noche al incluir una serie de extras como la bebida o el postre. Estos elementos son la clave para dejar beneficio real en el negocio, ya que se pagan aparte.

La cantidad de platos por comensal, otro elemento clave

Por otro lado, Luis comenta que entre 10 y 12 platos son los que se suele tomar un solo comensal como máximo cuando acude al buffet. En ese umbral hay beneficio, pero a partir de una cantidad de comida la cosa ya puede variar. «Si no comes más de 20 platos, yo creo que 20 platos. Pocas personas vienen con la idea de comer hasta reventar», señala el dueño como volumen máximo de comida que podría pedir cada persona para que el negocio siga siendo rentable.

En cuanto al récord de platos que alguna vez se haya pedido un comensal, Luis indica que en una ocasión un cliente se comió hasta 40 platillos, por lo que sí se perdió dinero en esa ocasión. Pese a todo, la clave del negocio se sitúa en un conjunto de factores: el bajo coste de preparar la comida, la necesidad de un alto volumen de clientes, la estrategia de que existan alimentos muy saciantes, el control de desperdicio, la ubicación y la calidad del servicio que se ofrece.

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