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Sacyr inicia en Luisiana un megaproyecto de 2.300 millones de dólares en la I‑10 sobre el río Calcasieu
Sacyr y sus socios han iniciado las obras del nuevo puente de la autopista I‑10 sobre el río Calcasieu, en Luisiana, su primera gran concesión de transporte en Estados Unidos, con una inversión en construcción de 2.300 millones de dólares y un plazo hasta 2031
Sacyr ha dado un salto cualitativo en su estrategia en Estados Unidos con el inicio de las obras de su primera gran concesión de infraestructuras de transporte en el país. El consorcio Calcasieu Bridge Partners (CBP), integrado por Sacyr, ACCIONA y Plenary Americas, ha comenzado los trabajos para sustituir el puente de la autopista I‑10 sobre el río Calcasieu, en el estado de Luisiana, en un proyecto que prevé una inversión en construcción de 2.300 millones de dólares.
El arranque oficial de las obras se escenificó en un acto celebrado en Lake Charles, presidido por el gobernador de Luisiana, Jeff Landry, y que contó con la presencia de autoridades federales, estatales y locales, así como directivos del consorcio. Entre ellos se encontraba Rafael Gómez del Río, director general de Sacyr Ingeniería e Infraestructuras, en representación del grupo español.
Relevancia histórica
Landry subrayó la relevancia histórica de la actuación: «Este proyecto supone la mayor inversión en infraestructura de transporte de la historia de Luisiana. Es un día emocionante para Calcasieu y para todo el Estado», afirmó durante el evento. El proyecto busca modernizar uno de los corredores de infraestructura más críticos de Estados Unidos, clave para el tráfico de personas y mercancías en el sur del país.
La actuación consiste en sustituir el actual puente sobre el río Calcasieu, construido en la década de 1950, por una nueva estructura de vanguardia adaptada a las exigencias del siglo XXI. Mientras se levanta el nuevo viaducto, el puente existente y sus rampas de conexión serán sometidos a mejoras para garantizar la continuidad del servicio y la seguridad de los usuarios. La apertura del nuevo puente está prevista para 2031 y el periodo concesional se extenderá durante 50 años.
Este enorme proyecto requiere una coordinación sin precedentes entre la industria local, las empresas ferroviarias, los proveedores de servicios públicos y todos los niveles de la administraciónSecretario del Departamento de Transporte y Desarrollo de Luisiana
Glenn Ledet, secretario del Departamento de Transporte y Desarrollo de Luisiana (LA DOTD), destacó la complejidad del proyecto y la necesidad de alineamiento entre múltiples actores. «Este enorme proyecto requiere una coordinación sin precedentes entre la industria local, las empresas ferroviarias, los proveedores de servicios públicos y todos los niveles de la administración», señaló.
Suroeste de Luisiana
Desde la Administración Federal de Carreteras (FHWA), su administrador, Sean McMaster, puso el foco en el impacto del proyecto para los ciudadanos. «Estoy encantado de unirme a nuestros socios para dar el primer paso en este proyecto y hacer que los desplazamientos sean más cómodos en el suroeste de Luisiana», afirmó.
El consorcio CBP fue seleccionado por LA DOTD para desarrollar la concesión, con una participación del 30 % para Sacyr, un 40% para Plenary Americas y un 30 % para ACCIONA. La obra de construcción será ejecutada por una UTE formada a partes iguales por Sacyr (50 %) y ACCIONA (50%), lo que sitúa a las dos compañías españolas en el centro de la ejecución técnica del proyecto.
El plan contempla la construcción de seis carriles en la autopista interestatal
El plan contempla la construcción de seis carriles en la autopista interestatal, así como diversas estructuras adicionales asociadas al nuevo trazado. También incluye la implantación de un sistema de peaje de tipo free flow, que permitirá el cobro sin barreras físicas ni detenciones, y la posterior demolición del puente existente una vez entre en servicio la nueva infraestructura.
Este corredor de la I‑10 sobre el Calcasieu está considerado la columna vertebral del sector energético estadounidense, al canalizar buena parte del tráfico asociado a la industria petroquímica y logística de la región. La modernización del puente incrementará la capacidad, mejorará la comodidad y reforzará la seguridad del tráfico, con previsiones de dar servicio a más de 90.000 vehículos diarios en 2040.
Sconomía local y regional
Más allá del impacto en la movilidad, el proyecto tendrá un efecto tractor sobre la economía local y regional. Según las estimaciones, la actuación generará un impacto económico de 3.290 millones de dólares, creará más de 16.000 puestos de trabajo a lo largo del ciclo de vida del proyecto y aportará unos 1.900 millones de dólares en ingresos laborales.
Sacyr comenzó su actividad en el mercado estadounidense en 2018 y, desde entonces, se ha adjudicado 16 proyectos en el país. De ellos, ya ha entregado 12 proyectos viales, cuatro en Texas y ocho en Florida, consolidando una inversión ejecutada superior a 1.300 millones de dólares, equivalentes a unos 1.110 millones de euros.
El arranque de las obras de la I‑10 se alinea con el Plan Estratégico 2024‑2027 del grupo, que fija como objetivo ampliar su actividad en mercados estratégicos de habla inglesa como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Irlanda y Australia. Con esta primera gran concesión de transporte en suelo estadounidense, Sacyr refuerza su posicionamiento internacional y se abre camino en el segmento de grandes proyectos de autopistas bajo esquema concesional en Norteamérica.