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El consejero delegado de Indra, José Vicente de los MozosEp

Ya les advertí que lo de que Ángel Simón llegaba a Indra como reina madre era una broma. Por mucho que José Vicente de los Mozos insistiera en que seguía como consejero delegado ejecutivo. Pero tampoco imaginaba que la cosa iba a ser ni tan rápida ni tan drástica. Sobre todo porque De los Mozos se marchaba en junio y solo había que esperar unas semanas para constatar que el nuevo presidente de la empresa de defensa controlada por la SEPI (un 28 % del capital) le comunicara que ya no contaba con él.

Pero parece que hay prisa, mucha prisa en las participadas, por colocar a los amigos antes de que el huracán preelectoral se lleve por delante todo y a casi todos. Simón no solo pidió permiso a Moncloa para cargarse a de los Mozos, sino que en Moncloa contestaron al momento. Otra palletada más y van… Y encima Ángel Simón se puso a contar a quien quisiera escucharle: «Me lo han dado, me lo han dado»… Quizá para que quedara claro quién es el que manda en las empresas privadas participadas por el Gobierno.

Ángel Simón se puso a contar a quien quisiera escucharle: «Me lo han dado, me lo han dado»… Quizá para que quedara claro quién es el que manda

Alguien se preguntará: ¿Pero no había fichado Marc Murtra a De los Mozos? ¿A qué viene esta destitución tan fulminante? Efectivamente, un Murtra que veía venir el cambio en el Gobierno fichó hace tres años al pepero De los Mozos ante el eventual cambio de Gobierno. Pero luego ha gobernado Sánchez –un decir– y aunque De los Mozos no sabía nada de defensa –venía de la Renault– era capitán general comparado con lo que había en la casa. Tampoco hacía falta más.

La cuenta de resultados de Indra es cosa del Gobierno, como lo fueron los movimientos de Murtra a Telefónica y Ángel Escribano a Indra. Lo que vino después es historia reciente. Escribano, cuando supo que en Moncloa se lo querían cargar, pactó con De los Mozos su apoyo y un bonus si le apoyaba en el Consejo de Indra. El desenlace ya lo conocen.

Llegada de Simón para no mandar –¡qué risa!– y comienzan los fichajes: Ciril Rozman, su mano derecha en Agbar durante más de veinte años y luego en Criteria Caixa. ¿Adivinan quién será el nuevo consejero delegado si Moncloa le deja?

Y a la vez comienzan a desfilar los chicos de Escribano: Miguel Ángel Panduro, que había sido nombrado director general de la división espacial en enero; Aleix Sanmartín… y, seguramente, el director de Comunicación Jesús Presa, al que acababa de ascender De los Mozos hace unos días y que ya trabajó con él en la Renault.

Dicen que en el PSC están muy contentos con los nuevos Presupuestos de la Generalitat, pero sobre todo con sus chicos –Murtra y Simón– donde nunca se han visto, ni volverán a verse. Ya solo falta que trasladen la sede fiscal de Telefónica e Indra a Cataluña. El que también se traslada es De los Mozos. Pero con 22 millones.