Keir Starmer, primer ministro de Reino Unido
Bruselas frena el plan del premier británico para salvar el Brexit
El Gobierno de Starmer tantea la creación de un mercado único de bienes a la carta
El Gobierno británico planteó a la Unión Europea (UE) la posibilidad de crear un mercado único de bienes entre ambas partes como una de las fórmulas para profundizar la relación económica tras el Brexit, aunque Bruselas recibió con escepticismo la propuesta, informan este sábado medios británicos.
Según publican el diario The Guardian y la BBC, Michael Ellam, principal funcionario británico para las relaciones con la UE, presentó recientemente la iniciativa en el marco de las conversaciones previas a la próxima cumbre bilateral prevista para julio. De acuerdo con esas informaciones, funcionarios comunitarios rechazaron en principio esa opción y defendieron en cambio fórmulas ya conocidas, como una unión aduanera o una integración a través del Espacio Económico Europeo (EEE), alternativas incompatibles con las líneas rojas fijadas por el primer ministro, Keir Starmer.
El jefe del Gobierno laborista ha reiterado desde su llegada al poder que el Reino Unido no regresará ni al mercado único ni a la unión aduanera y que tampoco aceptará el restablecimiento de la libre circulación de personas. Las fuentes británicas señalaron, no obstante, que la creación de un mercado único de bienes era solo una de varias opciones exploradas y negaron que Bruselas la hubiese descartado definitivamente.
Los medios señalan que la propuesta británica de pactar con la UE una alineación normativa para bienes, sin aceptar el libre movimiento de ciudadanos, probablemente se toparía con las mismas objeciones que encontró en 2018 la entonces primera ministra conservadora Theresa May durante las negociaciones del acuerdo comercial tras el referéndum del Brexit. Bruselas teme desde entonces que un tratamiento ventajoso para el Reino Unido pueda alentar a fuerzas euroescépticas en otros países miembros y debilitar los principios del mercado único.
Se prevé que la segunda cumbre bilateral entre Londres y Bruselas se celebre el 13 de julio, aunque la fecha aún no ha sido confirmada oficialmente. En ese encuentro ambas partes esperan concretar varios acuerdos ya negociados tras la primera cumbre en la capital británica el 19 de mayo de 2025, entre ellos un pacto veterinario y fitosanitario para reducir trabas comerciales en alimentos y productos agrícolas, la vinculación de los mercados de emisiones de carbono y un posible desbloqueo del programa de movilidad juvenil.
También continúan las conversaciones sobre cooperación industrial en defensa, acceso británico al programa europeo de préstamos para Ucrania, innovación tecnológica y coordinación frente a la inmigración irregular. Aun con sus líneas rojas, el Gobierno de Starmer está decidido a impulsar un acercamiento a la UE, y se espera que el asunto del Brexit también surja en unas posibles futuras elecciones internas para sustituirle.