El periodista José Miguel Contreras (d) y el presidente de Movistar Plus, Javier de Paz.
La ruina que se avecina sobre la nueva 'TelePedro'
A los expertos del sector audiovisual no les salen los números, por mucho que quieran hacer una televisión barata
Los afines al sanchismo han acogido con gran entusiasmo la concesión de un nuevo canal de televisión digital terrestre (TDT) a parte de sus representantes, pero quienes saben de televisión no ven la lógica empresarial por ninguna parte, y en esta línea entienden aún menos cómo ha podido meterse en esta aventura el millonario argentino José Luis Manzano.
Según fuentes conocedoras, Manzano ha invertido 20 millones en este proyecto que rechazó en su día el presidente del Grupo Prisa –Joseph Oughourlian– por ver que iba a ser una ruina.
Los impulsores sostienen que harán una televisión barata, con muchas tertulias, que es donde menos coste hay –un tertuliano medio cobra unos 400 euros por sesión–, pero ni aún así salen los números por ninguna parte. Solo alquilar el coste de la señal –transpondedor– vale unos 5 millones de euros anuales, una cuarta parte de lo que ha puesto Manzano.
El proyecto parte, además, de objetivos poco creíbles, como la idea de alcanzar un 6 % de cuota de pantalla. La Trece, que se lanzó hace dieciséis años, cerró abril con un 1,8 % de cuota de audiencia media mensual, siendo la decimoprimera cadena más vista.
Estos datos de audiencia son la base para poder obtener luego ingresos publicitarios, pero el 85 % se lo llevan los propietarios de Antena 3 y La Sexta (Atresmedia) y de Telecinco y Cuatro (Mediaset). El 15 % se reparte entre el resto de cadenas.
Quizá por este motivo, personalidades del mundo de los medios de comunicación como Pedro J. Ramírez o Federico Jiménez Losantos, que en su día celebraron haber recibido una licencia de televisión digital terrestre, acabaron vendiéndola al ver que era una ruina.
Ese es el camino que espera a los cuatro accionistas de la SIETE (Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo SL): el presidente de Baleària y ex concejal con los socialistas valencianos, Adolfo Utor; el productor del documental sobre Pedro Sánchez, Andrés Varela Entrecanales, y el rey de las ambulancias de Andalucía, Diego Prieto, que además hoy por hoy agrupan bajo el nombre de Global Alconaba a los accionistas afines a Sánchez dentro del Grupo Prisa, en donde cuentan con alrededor de un 15 % de las acciones y acaban de ser expulsados del consejo de administración; y el ex político y multimillonario argentino José Luis Manzano.
Con estas perspectivas económicas, ya se ve que la rentabilidad no es un objetivo tan fuerte como tener un sitio más donde lanzar las proclamas sanchistas y donde colocar los programas de la productora de José Miguel Contreras. En este sentido iría el único nombramiento que se ha conocido hasta ahora: el de Luis Morales Losada como director de Producción. Morales ha sido director de producción durante más de veinte años en Mediapro, la empresa que fundó en 1994 Jaume Roures. También fue hombre de confianza de Varela Entrecanales en la productora The Pool, según contaba ayer El Mundo.
Si la idea es la misma que hace un año, cuando fue descartada por el Grupo Prisa, la nueva televisión será de formato low cost, muy ideológica, al estilo de Intereconomía, pero en el lado político opuesto. Como saldrá como tope en noviembre, pretenden que les sirva de cara a las elecciones. Si hubiera estado dentro de Prisa, se esperaba contar en ella con las caras conocidas de El País y de la SER, pero no estándolo, resulta muy difícil pensar que puedan hacerse con caras conocidas, que no querrán ir perdiendo sueldo o audiencia.
Tampoco parece que vayan a hacerse con grandes series ni grandes películas porque son muy caras, ni por supuesto con el fútbol de primer nivel, por el mismo motivo, aunque estos son los contenidos que podrían elevar la audiencia. Los informativos y los redactores que conllevan también supondrían un coste importante, y por eso en SIETE no han hablado tampoco de este terreno. Con todas estas perspectivas, los expertos audiovisuales no auguran un gran futuro a la nueva cadena, y en cualquier caso creen que su existencia será corta.