Puerto de Valencia.
El déficit comercial se dispara un 30 %, pero el problema va más allá de la energía
El 84 % del incremento procede de productos no energéticos, con China como principal responsable del desequilibrio
El déficit comercial de España se ha disparado un 30,5 % en el primer semestre de 2026, hasta alcanzar los 32.781 millones de euros, coincidiendo con la guerra de Irán y las tensiones en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, la energía solo explica una parte del aumento de un agujero que amenaza con seguir aumentando en los próximos meses.
Mientras que el déficit energético aumentó entre enero y junio un 7,5 % respecto al año anterior, situándose en los 17.558 millones, el no energético prácticamente se duplicó, de 8.776 a 15.223 millones, un incremento de casi el 73 %. En conjunto, el saldo comercial empeoró en 7.668 millones respecto al primer semestre del año pasado. De esa cantidad, unos 6.446 millones –aproximadamente el 84 %– corresponden al aumento del déficit no energético.
El incremento de las ventas, además, no está al mismo nivel que el de las compras. Las exportaciones aumentaron un 2 %, hasta 201.134 millones, la segunda cifra más elevada para un primer semestre, mientras que las importaciones avanzaron un 5,2 %, hasta 233.915 millones. La tasa de cobertura cayó así desde el 88,7 % hasta el 86 %.
Los combustibles y aceites minerales continúan generando el mayor déficit por productos, con un saldo negativo de 19.563 millones de euros hasta junio. No obstante, España también acumula un agujero de 10.121 millones en aparatos y material eléctrico y de otros 8.575 millones en máquinas y aparatos mecánicos. A continuación aparecen los aparatos ópticos y de medida, con 3.918 millones; los productos farmacéuticos, con 2.125 millones; el hierro y el acero, con 2.105 millones; y los productos químicos orgánicos, con 1.963 millones.
Respecto al año pasado, el déficit de aparatos eléctricos aumenta en unos 1.000 millones y el de maquinaria mecánica en cerca de 1.094 millones. El agujero del hierro y el acero crece otros 706 millones y el de los productos químicos orgánicos se multiplica por más de cuatro, desde 474 hasta 1.963 millones.
Las importaciones de bienes de equipo crecieron un 7,9 % durante el semestre y las del sector del automóvil un 11,1 %. En cambio, sus exportaciones avanzaron un 4,2 % y un 1,2 %, respectivamente. Entre los productos que más contribuyeron al crecimiento de las importaciones aparecen el petróleo y sus derivados, pero también los automóviles y motos, los equipos de telecomunicaciones y la maquinaria de uso general.
China agranda el agujero
El principal foco del déficit comercial español sigue siendo China, un país con el que el Gobierno ha intentado ampliar sus lazos para reducir el desequilibrio. España exportó al gigante asiático alrededor de 4.001 millones de euros durante el primer semestre, frente a unas importaciones próximas a los 26.600 millones. El resultado es un déficit de 22.599 millones de euros, un 11,8 % superior al registrado un año antes.
Por cada euro que España vende a China, importa aproximadamente 6,6 euros. Además, el déficit equivale a cerca del 69 % de los 32.781 millones de déficit comercial total español.
El deterioro, no obstante, no se limita al gigante asiático. El déficit con Países Bajos ha pasado de 2.928 a 4.747 millones; con Japón prácticamente se ha duplicado, desde 1.053 hasta 2.107 millones; y también ha aumentado considerablemente con Libia, Nigeria o Kazajistán.
Por el contrario, España ha reducido su déficit comercial con algunos de sus principales socios. El saldo negativo con Estados Unidos ha mejorado desde 7.083 hasta 6.698 millones y el de Alemania desde 5.065 hasta 4.639 millones.
Europa amortigua el déficit
España mantiene un superávit comercial de 12.764 millones de euros con la Unión Europea, donde las exportaciones crecieron un 3,7 % durante el primer semestre. Fuera del mercado comunitario ocurre lo contrario: las ventas españolas retrocedieron un 0,7 %, mientras que las importaciones aumentaron un 6,1 %.
Portugal es el país con el que España registra el mayor superávit, con 9.514 millones de euros, seguido de Francia, con 9.461 millones. Con Reino Unido, ya fuera de la UE, el saldo favorable alcanza los 6.801 millones.