El canciller alemán, Friedrich Merz, se ha reunido con los países favorables a rebajar los Presupuestos comunitarios
Menos campo y más Defensa: Alemania suma fuerzas para reconfigurar los Presupuestos de la UE donde más duele a España
Alemania celebra una cumbre inicial con los países 'frugales', los que apuestan por reducir las cuentas comunitarias
«para alcanzar un punto de acuerdo aceptable la propuesta de la Comisión Europea debe reducirse en varios cientos de miles de millones de euros de manera equilibrada». Es la conclusión, previsible por otro lado, a la que han llegado los seis países convocados por Alemania, que se han reunido este jueves para tratar de unificar una postura común de cara a la negociación de los Presupuestos de la Unión Europea de largo plazo que debería cerrarse antes de fin de año.
En una declaración conjunta, los seis jefes de Gobierno, que se han reunido al auspicio de Alemania, consideran que «todos los capítulos» del Presupuesto deben contribuir a estas reducciones, al tiempo que opinan que el próximo marco financiero plurianual debe sobre todo centrarse en la seguridad y la Defensa, la competitividad, la migración y la soberanía.
En la reunión celebrada en Berlín han asistido los cancilleres de Alemania y de Austria, Friedrich Merz, y Christian Stocker, respectivamente, y los primeros ministros de Dinamarca y de Finlandia, Mette Frederiksen y Petteri Orpo, a los que se sumaron por videoconferencia sus homólogos de Suecia y Países Bajos, Ulf Kristersson y Rob Jetten.
En la Cancillería Federal, Merz ha subrayado el peso de los seis países dentro de la UE, al afirmar que, juntos, financian alrededor del 40 % del presupuesto comunitario y también aportan conjuntamente el 70 % de la ayuda bilateral a Ucrania que se proporciona desde el conjunto de la Unión.
«No somos tacaños, pero este tipo de asignaciones, como las que propone la Comisión, sencillamente no encajan con nuestro tiempo», ha sostenido, al referirse a una propuesta que plantea «un incremento del 60 %» frente al presupuesto actual.
«En tiempos de consolidación presupuestaria en todos los Estados miembros, esto es sencillamente inasumible», ha argumentado el canciller alemán, Merz, de cara a las negociaciones en los próximos meses, que se avecinan duras, ya que la exigencia de recortes de los países del norte de Europa choca contra los del sur y los del este, que rechazan quitar peso a los fondos agrícolas y regionales, las dos políticas tradicionales del bloque que representan más de la mitad de las cuentas comunes.
Y ahí es donde entra España, entre los países del sur, y donde las ayudas al campo, la PAC (Política Agraria Común), supone un papel fundamental para la economía de buena parte del territorio nacional.
Aunque en el último año España ha incrementado notablemente la inversión en Defensa, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez siempre se ha mostrado reacio a alcanzar las cuotas (5 % del PIB) que piden desde la OTAN tanto Estados Unidos como Alemania.
Por el contrario, el peso del mundo rural en la economía, y en la población, española es lo suficientemente grande como para que cualquier variación presupuestario en este ámbito afecte a millones de españoles.