¿Para qué sirven 50.000 funcionarios si el 87,5 % del gasto son transferencias?
Los 19 ministerios analizados cuentan con más de 50.000 empleados públicos para gestionar directamente apenas el 12,5 % del gasto ejecutado
Ya sé que este artículo va a tener como consecuencia que me gane casi 50.000 enemigos más, pero creo que es mi obligación ir poniendo encima de la mesa los principales problemas que tiene nuestra economía.
Como he señalado en varias ocasiones, estoy convencido de que uno de los tres principales objetivos del «vago de La Mareta», también conocido en toda España como el «galgo de Paiporta», es dejar el país económicamente destrozado antes de convocar elecciones generales.
Lo está logrando poco a poco.
En 2018, el gasto público consolidado del Estado español ascendió a 503.000 millones de euros. La principal partida correspondió a las prestaciones sociales, con 203.193 millones. En 2025, el gasto cerró en 764.884 millones, un 52 % más. Si en 2026 se mantiene el ritmo actual, rondará los 820.000 millones y, en 2027, podría acercarse a los 900.000 millones.
Si se alcanza esa cifra, las prestaciones sociales llegarán, al menos, a los 325.000 millones de euros en 2027; el gasto de personal de todas las administraciones públicas, a 200.000 millones; y los intereses de la deuda superarán los 55.000 millones. Estas tres partidas sumarán por sí solas 580.000 millones de euros, el equivalente a todo el gasto público de 2020.
Por eso es absolutamente necesario que desde la sociedad civil vayamos poniendo negro sobre blanco dónde se encuentran las ineficiencias de nuestro sistema de gasto público para que, cuando llegue un nuevo Gobierno y se encuentre con que tiene que recortar 100.000 millones o más, no haga un Rajoy, que es lo fácil.
Por ello, llevo ya varios artículos denunciando la ineficiencia de un montón de ministerios. En mi artículo anterior mostraba cómo cinco ministerios de Sumar no dan ni para uno en realidad, porque el presupuesto que manejan entre los cinco es inferior, por ejemplo, al de un ministerio que debería desaparecer, como el de Transición Ecológica, que podría englobarse en Industria. Pero es que, además, entre los cinco, con 5.337 empleados públicos, solo fueron capaces de ejecutar 2.801 millones de euros.
También expliqué cómo el Ministerio de Vivienda solo ejecuta el 1,8 % de su presupuesto hasta junio, equivalente a 66 millones de euros, con 390 empleados públicos.
Hoy lo que voy a mostrarles es todavía más espectacular: qué hacen 19 de los 22 ministerios. He excluido Interior, Defensa y Asuntos Exteriores porque son irremplazables y necesitamos, sin duda alguna, a la Policía Nacional, a la Guardia Civil, a los militares y a las embajadas. Todo lo demás creo que es cuestionable.
Seleccionados los 19 ministerios, lo que he hecho es analizar, sin contar sus organismos autónomos, los entes públicos que dependen de ellos ni agencias como la Tributaria, cuánto dinero se administra directamente desde esos ministerios y cuántos empleados públicos trabajan en ellos.
La cifra a cierre de junio es de 54.226 millones de euros y 50.070 empleados públicos.
A partir de ahí, he comprobado cuánto de esos 54.226 millones se gestiona internamente y cuánto se transfiere a los entes que dependen de los ministerios, a las comunidades autónomas, a los ayuntamientos, a las diputaciones y a los cabildos.
Y aquí llega la gran sorpresa: los 50.070 empleados públicos que pagamos con nuestros impuestos gestionan directamente solo 6.782 millones de euros, el 12,5 % del gasto total. Los otros 47.444 millones se destinan a transferencias y representan el 87,5 % del gasto ejecutado durante el primer semestre de 2026.
Vean los números.
El ministerio cuyos empleados públicos ejecutan menos gasto es el de Óscar López, candidato a la Comunidad de Madrid. Sus 2.786 empleados públicos gestionaron 54,8 millones de euros en seis meses, lo que equivale a la «tremenda» tarea de ejecutar unos 149 euros diarios por empleado.
Pero este no es un hecho aislado. Ángel Víctor Torres, al que acaban de nombrar jefe del Mando Único para gestionar la «invasión» de Ceuta, tiene bajo su mando a 7.202 empleados públicos, que han ejecutado la tediosa tarea de movilizar 194 millones de euros, a un ritmo de unos 204 euros diarios por empleado o, si lo prefieren, unos 4.488 euros por persona en un mes de 22 días.
En Cultura, donde está el comunista Ernest Urtasun, tienen el honor de «gestionar» el tercer ministerio con menos actividad de los 19 analizados: han ejecutado 79 millones de euros entre 2.575 empleados públicos, a un ritmo de unos 232 euros diarios por persona.
El siguiente diploma de honor, por no conseguir ni la medalla de oro, ni la de plata ni la de bronce, se lo lleva el ministerio de Milagros Tolón, encargado de Educación, Formación Profesional y Deportes, que, con 9.149 empleados públicos, ha ejecutado 295,4 millones de euros, a razón de unos 245 euros diarios por cabeza.
Otro de los tres diplomas «olímpicos» se lo lleva otro comunista de pro, Pablo Bustinduy, que dirige con mano de «hierro» el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Sus 632 empleados públicos mueven cada uno unos 280 euros diarios, casi el doble que los de Óscar López.
Y el tercer diploma va para Juventud e Infancia, donde la también comunista Sira Rego, con 140 empleados públicos, ha ejecutado en seis meses la «increíble» cifra de 5,7 millones de euros, a razón de unos 306 euros diarios por empleado.
Aunque ya no me quedan medallas ni diplomas, me he permitido crear una categoría especial, un accésit, para el Ministerio de Hacienda, que, con 6.953 empleados públicos, ha ejecutado 319,4 millones de euros, lo que equivale a unos 348 euros diarios por empleado público.
Para cerrar el artículo, entre el resto de los datos que tienen en la tabla, el «mejor» ministerio es el de Economía, Comercio y Empresa, con Carlos Cuerpo al frente. Ha ejecutado 1.749,3 millones de euros entre 2.370 empleados públicos, lo que equivale a unos 5.592 euros diarios por persona.
Para alcanzar una cifra de ejecución similar a la de Economía tenemos que sumar los 14 primeros ministerios de la tabla, que conjuntamente alcanzan los 1.770,5 millones de euros, pero cuentan con 37.043 empleados públicos.
Esto significa que, si esos 14 ministerios alcanzasen la misma ratio de ejecución por empleado que Economía, harían falta aproximadamente 2.400 empleados para gestionar esos 1.770,5 millones de euros, frente a los más de 37.000 actuales. La diferencia supera, por tanto, los 34.000 empleados. A un coste medio de 70.000 euros al año, el ahorro potencial superaría los 2.400 millones anuales y se acercaría a los 9.700 millones durante una legislatura completa.
Sé que esto molesta, pero me veo en la obligación de explicarlo, no con el objetivo de enfadar a nadie que haga bien su trabajo, sino porque me da que tenemos un tremendo problema de productividad en la Administración General del Estado.