Un mercado de alimentos en Madrid.
Cada punto de IPC exige 24 euros más al mes para mantener el poder adquisitivo
Con una inflación del 4,3 % como la registrada en agosto, el sueldo medio necesitaría aumentar algo más de 100 euros mensuales para conservar su capacidad de compra
El regreso de la inflación a niveles superiores al 4 % vuelve a amenazar el bolsillo de los trabajadores. El IPC alcanzó en agosto el 4,3 % interanual, su nivel más elevado en más de tres años, un repunte que eleva también el listón que tendrán que superar los salarios para evitar una pérdida de poder adquisitivo. Con los niveles salariales actuales, cada punto de inflación obliga a aumentar alrededor de 24 euros mensuales el sueldo medio para mantener la misma capacidad de compra.
La última Encuesta Trimestral de Coste Laboral disponible sitúa el coste salarial en 2.403,65 euros mensuales por trabajador durante el primer trimestre de 2026. Esta cantidad incluye todas las remuneraciones, tanto en metálico como en especie, realizadas a los trabajadores por la prestación profesional de sus servicios por cuenta ajena.
Sobre ese salario, cada décima de subida de los precios equivale aproximadamente a 2,4 euros mensuales y cada punto completo eleva la cantidad hasta los 24 euros. Una inflación del 2 % exigiría, por tanto, alrededor de 48 euros mensuales adicionales para mantener el poder adquisitivo; con un 3 % serían unos 72 euros y con un 4 %, alrededor de 96 euros.
Si se toma como referencia el 4,3 % interanual registrado en agosto, el incremento necesario supera ligeramente los 103 euros mensuales. Es decir, un trabajador con un coste salarial equivalente a la media registrada por el INE necesitaría cobrar alrededor de 1.240 euros brutos más al año para que una subida de los precios de esa magnitud no redujese su capacidad de compra.
Los salarios venían ganando terreno a los precios antes del nuevo repunte de la inflación. De acuerdo con el Monitor Anual Adecco sobre Salarios, elaborado por The Adecco Group Institute a partir de los datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE, el salario medio se situó en 2.055 euros mensuales en 2025, tras aumentar un 3,4 % respecto al año anterior.
Sin embargo, no todos los trabajadores tienen garantizado que sus nóminas vayan a seguir el mismo ritmo que los precios. De hecho, solo 3,5 millones de asalariados están cubiertos por convenios que incorporan cláusulas de revisión o garantía salarial vinculadas al IPC, de modo que para buena parte de los trabajadores una aceleración de la inflación no se traduce en una subida equivalente del sueldo.
La Encuesta Anual de Estructura Salarial, cuyo último ejercicio publicado corresponde todavía a 2024, situó por su parte el salario medio en 29.540,26 euros brutos anuales. La mediana, que divide a los trabajadores en dos grupos iguales y refleja mejor la remuneración situada en el centro de la distribución, quedó bastante por debajo, en 24.497,17 euros.
Más de 6.000 millones por cada punto
Compensar un solo punto de inflación supone más de 6.000 millones de euros si el cálculo se extiende al conjunto de los salarios. Eurostat cifra en 633.626 millones la masa salarial abonada en España durante 2025, lo que implica que cada décima de subida necesaria para mantener el poder adquisitivo equivale a unos 634 millones de euros. Un punto completo eleva esa cantidad hasta los 6.336 millones.
Con una inflación del 2 %, el incremento necesario de la masa salarial ascendería a unos 12.670 millones; con un 3 %, superaría los 19.000 millones; y con una tasa del 4,3 %, como la registrada en agosto, se aproximaría a los 27.250 millones.
El problema es que la inflación ha vuelto a acelerar justo cuando los salarios empezaban a recuperar parte del terreno perdido durante la crisis de precios. El incremento salarial del 3,4 % registrado en 2025 permitió mejorar la capacidad de compra frente a una inflación media inferior, pero el repunte de los precios durante los últimos meses vuelve a elevar el listón que deberán alcanzar las nóminas para mantener esa ventaja.