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Varias personas durante la acampada por la vivienda, en la Puerta del Sol, a 1 de octubre de 2026, en Madrid (España).Gustavo Valiente / Europa Press

Conversación económica

Ángel de la Fuente y Rafael Pampillón: «Si la vivienda no es un negocio razonable, no habrá quién construya o alquile»

El economista sostiene que ver la vivienda como un derecho y no confiar en que el mercado ajuste oferta y demanda es un gran error

A raíz del caso Maricarmen y del drama de la situación de la vivienda en España, el economista Ángel de la Fuente afirma que se están proponiendo medidas «que pueden tener un efecto adverso» (prórroga de los alquileres, eliminación de los desahucios...), y lamenta que tenemos «un problema que yo casi llamaría filosófico: la desconfianza en el mercado».

El director ejecutivo de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) comenta en nuestro podcast El Debate de la Economía, cuyo audio completo puede oírse pulsando al inicio de estas líneas, que «quienes proponen este tipo de medidas no creen mucho en la capacidad del mercado para resolver estos problemas. Yo creo que es uno de los mejores inventos de la civilización occidental. Si bien es verdad que hay ciertos problemas y excepciones que hay que atender, el mercado resuelve la mayor parte de necesidades de la gente, también las relacionadas con la vivienda».

«Existe la idea de que la vivienda es un derecho y no puede ser un negocio, pero si no es un negocio razonable para la mayor parte de quienes intervienen en él, no habrá quién construya o alquile viviendas», añade. «También, quizá, el mercado del alquiler tiene que profesionalizarse, y que haya más empresas grandes que participen en él, y que eso redunde en mejor servicio, mayor eficiencia... Sin embargo, lo que hacemos es criminalizar a los grandes propietarios, y eso es ir en una dirección muy equivocada», apunta.

El catedrático de la Universidad CEU San Pablo Rafael Pampillón se mueve en el podcast en la misma línea: «Si los propietarios no tienen un incentivo para poner sus casas en alquiler, si saben que no pueden desahuciar... Ahora en Portugal pretenden desahuciar a los dos meses de que no se pague. Se trata de proteger no solo al inquilino, sino también al propietario. Si no, se da la paradoja de que intentando proteger a un inquilino vulnerable estamos excluyendo a los futuros inquilinos que quieran alquilar una casa».

Para solucionar el problema de la vivienda, Pampillón piensa que hay que facilitarle mucho más la vida a los empresarios «liberando suelo, acelerando licencias, aumentando la vivienda social para que no sea un privado el que haga la obra de caridad, sino que la obra de caridad la haga el Estado con los Presupuestos. Hay que garantizar los contratos de alquiler, y eso es lo que quizá se está deteriorando con esta legislación, que es horrible para resolver el problema de aumentar la oferta».

«Cuando intentas ayudar a alguien reformando un contrato para favorecer a la parte en principio débil, como dos no contratan si uno no quiere, quienes podrían alquilar a los débiles se lo van a pensar en el futuro. Entonces, lo que estás haciendo es, básicamente, echar a los débiles. Los que se endeudan son los que están en mejor situación, y eso no es muy progresista», añade De la Fuente. «Sacar estos decretos tan rápido, después del shock mediático de Maricarmen, no es una buena idea. Hay que pensar bien las cosas con la cabeza, no con el corazón. No estamos haciendo bien las cosas», incide.

Pampillón estima que la solución al problema de la vivienda, especialmente con las personas vulnerables, pasa por «hacer vivienda de protección social financiada con Presupuestos; seguridad jurídica para el propietario/a, y aumentar la oferta para que la gente joven tenga vivienda para alquilar o comprar».