El adelanto electoral cancela definitivamente la tramitación de estas cuentas
Una legislatura fallida
Sánchez terminará la legislatura sin haber aprobado un solo Presupuesto propio
La incapacidad del Ejecutivo para armar mayorías parlamentarias deja a España tres años sin cuentas públicas
La disolución de las Cortes tras el anuncio de elecciones generales para el 29 de noviembre pone fin a un periodo parlamentario inédito en la historia democrática de España. Por primera vez desde 1978, un Gobierno concluye toda una legislatura sin haber logrado aprobar ni un solo Presupuesto General del Estado (PGE) propio.
Durante todo su mandato, el Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez ha gestionado las cuentas públicas prorrogando de forma continuada el presupuesto aprobado en 2023.
Históricamente, la prórroga presupuestaria en España se utilizaba como un mecanismo técnico de carácter temporal, habitualmente de pocos meses, para dar tiempo a cerrar la negociación de unas nuevas cuentas dentro del mismo año.
Aunque en la democracia se han registrado 11 prórrogas (como las de 1978, 1982, 1995, 2011, 2016, 2017 o 2018), el escenario actual marca un precedente: los PGE de 2023 se han encadenado año tras año mediante acuerdos en el Consejo de Ministros al no haberse sacado adelante ningún proyecto ni en 2024, ni en 2025, ni para 2026.
Fracaso de la senda fiscal
La imposibilidad de sacar adelante unas nuevas cuentas públicas responde a la acusada fragmentación parlamentaria y a la falta de apoyos, agravada tras la ruptura con Junts.
Pese a que el Gobierno mantenía su intención de presentar unos Presupuestos para 2027, el Pleno del Congreso rechazó por segunda vez la senda de déficit y los objetivos de estabilidad. Dicha propuesta fijaba un desequilibrio del 1,8 % del PIB para 2027 y un límite del 0,1 % para las comunidades autónomas.
El adelanto electoral cancela definitivamente la tramitación de estas cuentas, trasladando la responsabilidad presupuestaria al Gobierno que resulte de las urnas el próximo 29N.