El presidente del Instituto de Empresa Familiar (IEF) y de Fluidra, Eloi Planes, saluda a Feijóo ante la mirada del director ejecutivo del IEF, José Luis Blanco.
Congreso Nacional de Empresa Familiar
Empresarios temen que el Gobierno apruebe este martes los decretos de vivienda y sus votantes quemen luego las calles cuando los derogue el PP
División de opiniones entre los que esperaban que Pedro Sánchez acudiera al Congreso de Empresa Familiar ayer y los que no estaban dispuestos a aplaudirle
El XXIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar ha tenido este año un comienzo accidentado. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no se presentó ayer en la apertura del evento, tal como estaba previsto, por estar anunciando la convocatoria de elecciones generales. Su ausencia ha suscitado todo tipo de reacciones.
«Me parece muy mal, porque esto seguramente significa que mañana -por hoy- van a aprobar los dos decretos de vivienda en el consejo de ministros, para luego votarlos y aprobarlos en la Diputación Permanente, y probablemente con la idea de que, si gana el PP las elecciones, los va a derogar, y entonces quemarán las calles», señala un conocido y veterano empresario familiar.
Es verdad que no se sabe cómo iba a ser recibido Pedro Sánchez: «Yo iba a quedarme porque venía, pero tenía claro que no iba a aplaudir», señalaba ayer un empresario familiar. «A mí me cae tan mal que probablemente me habría ido», indicaba otro.
Otros empresarios se sorprendieron de que al final no viniera. A otros no les sorprendió. Así que, división de opiniones. No hay que olvidar que Pedro Sánchez no acudía a este Congreso desde el año 2018, cuando llegó con una hora de retraso y recibió abucheos.
Ayer no se presentó, y cuando intervino Alberto Núñez Feijóo al final de la mañana, el líder del PP fue aplaudido al entrar y al salir, y en algún momento de su charla. Algunos empresarios han señalado que al líder del PP le faltó concretar más sus propuestas, aunque apuntó algunas que afectan claramente a los empresarios y suelen acoger bien, como la bajada de impuestos o la reducción de la burocracia.
El Congreso no contará este año con el Jefe del Estado, el Rey Felipe VI, cuya presencia era habitual, y tampoco con la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que no pudo asistir ayer por la convocatoria de elecciones. Por la parte política, solo han acudido este año el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. Ayer se estaba en conversaciones con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, aunque en principio no iba a poder asistir.
Entre los ex políticos, ayer intervino la ex ministra de Asuntos Exteriores Ana Palacio, y hoy hablará el ex ministro de Economía y ex vicepresidente del Banco Central Europeo Luis de Guindos.
Aunque no lo hicieron de manera oficial, los empresarios familiares reconocieron a nivel particular en el congreso del año pasado su preocupación con la situación política en España. Esta vez tampoco han reflejado su preocupación por la política en la encuesta a la que contestan todos los años.
De acuerdo con esta encuesta, sus principales preocupaciones son la dificultad para encontrar profesionales cualificados, la inflación y la subida de tipos de interés y el envejecimiento demográfico. Entre las reformas que consideran más urgentes para la competitividad de la economía española a corto plazo están abordar el absentismo laboral y reducir las trabas burocráticas.
Los empresarios califican la situación económica actual de España con un 5,6, que es la cifra más alta desde el año 2017, y afirman en su mayoría que a corto y medio plazo habrá un aumento moderado de la actividad con una limitada creación neta de empleo. Solo un 5 % cree que en ese periodo puede registrarse un aumento rápido de la actividad económica con una intensa creación de empleo.