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Cartel de Se AlquilaGetty Images/MarioGuti

Hasta 1.300 euros: las nuevas bonificaciones fiscales benefician sobre todo a los caseros con rentas altas

El nuevo decreto de vivienda incluye una serie de reducciones fiscales para los propietarios que no sean considerados grandes tenedores

El nuevo decreto de vivienda que ha vuelto a aprobar el Consejo de Ministros, y que se convalidará en la Diputación Permanente, al haberse disuelto las Cortes por el adelanto electoral, incluye una serie de reducciones fiscales para los propietarios que no sean considerados grandes tenedores –tengan más de 10 viviendas o 5 en el caso de zonas tensionadas–.

Las bonificaciones fiscales más llamativas y que podrían beneficiar a un mayor número de propietarios, ya que se aplicarían en todo el ámbito español y no solo en las zonas tensionadas, son tres:

  • Un 100 % para los arrendatarios que rebajen el precio del alquiler más de un 5 % respecto a la última renta del contrato anterior y una vez finalizado el plazo de cinco años o la última prórroga se firme un nuevo contrato con el mismo inquilino.
  • Un 85 % si el inquilino tiene entre 18 y 35 años y se ha rebajado el alquiler más de un 5 %.
  • Un 70 % en el resto de los supuestos donde se acredite una rebaja del alquiler superior al 5 %.

Si se tiene en cuenta un soltero, sin hijos, menor de 60 años, no es gran tenedor y alquila un piso como vivienda habitual durante todo el año por un importe de 1.000 euros al mes, el Registro de Economistas de Asesores Fiscales (REAF), en unos cálculos a los que ha tenido acceso El Debate, estima que los inquilinos se ahorrarían 720 euros al año. Y los incentivos fiscales ahorrarán de media más de 2.000 euros al año.

Con este ejemplo, en el primer caso, en mayor o menor medida, todas las rentas saldrían ganando. Si se alquila a jóvenes entre 18 y 35 años con una rebaja superior al 5 %, los beneficiados serían aquellos que tengan ingresos superiores a los 20.200 euros. Por último, la bonificación del 70 %, solo compensa a las rentas superiores a los 60.000 euros.

El ahorro se va incrementando a medida que va aumentando el nivel de ingresos, ya que cada euro que deja de tributar el arrendador en el IRPF le ahorra lo que marca su tipo marginal, que es más elevado según asciende la renta.

Por lo que, en conclusión, las bajadas de renta van a compensar sobre todo a las rentas altas, quienes habitualmente alquilan las propiedades de mayor valor. Las rentas medias también se verán beneficiadas, pero solo si tienen inquilinos jóvenes.

Eso sí, a los arrendadores con rendimientos por debajo de 12.000 euros anuales no les afecta limitar el precio del alquiler, puesto que no obtienen ningún ahorro fiscal real al no tributar.

Subida de impuestos encubierta

El decreto también incluye subidas de impuestos en muchos supuestos. «Si en un contrato nuevo la renta sube respecto a la anterior, la reducción cae por tramos hasta el 15 %, frente al 50 % general que se aplicaba hasta hoy. En la práctica, el casero que suba el alquiler pagará más IRPF», explican desde TaxDown. En este caso la medida sí está circunscrita a las zonas calificadas como tensionadas.

Actualmente, el rendimiento neto positivo por arrendamiento de vivienda en el IRPF se calcula restando los gastos deducibles a los ingresos íntegros del alquiler, y sobre ese resultado positivo se aplica una reducción que varía entre el 50 % y el 90 % según la fecha del contrato y las características de la zona o del inquilino.

Los porcentajes se gradúan en el 40 %, 30 %, 25 %, 20 % o 15 %, en función de que el incremento sea, respectivamente, de hasta el 5 %, superior al 5 % y hasta el 10 %, superior al 10 % y hasta el 15 %, superior al 15 % y hasta el 20 %, o superior al 20 %