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Análisis económicoJosé Ramón Riera

El Gobierno reduce un 43,5 % los créditos de Vivienda mientras anuncia medidas para intervenir el mercado

Los créditos disponibles del Ministerio de Vivienda caen en 2.764 millones respecto a agosto de 2025, mientras el conjunto del Estado aumenta un 11,6 %

En estos momentos, mientras escribo este artículo, se deben de estar aprobando en el Consejo de Ministros los dos decretos-leyes que fueron rechazados el pasado viernes, 2 de octubre, y que han motivado el adelanto de las elecciones generales. Se van a presentar a la Diputación Permanente del Congreso para que sean aprobados y entren en vigor de forma inmediata.

El objetivo es clarísimo: que los inversores extranjeros huyan del mercado español de la vivienda, que la oferta de viviendas en alquiler se siga reduciendo de forma sustancial y que, cuando llegue el nuevo Gobierno, se encuentre con un verdadero problema creado únicamente por el actual Ejecutivo.

Pero es que lo que no sabe nadie es que, en lo que va de año, el Consejo de Ministros le ha quitado al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana el 43,5 % de los créditos presupuestarios de los que disponía a cierre de agosto de 2025, lo que equivale a una reducción de su capacidad de gasto e inversión de 2.764 millones de euros. ¿Cuál puede ser el objetivo de esta reducción de créditos para gastar e invertir?

Muy sencillo. Este Gobierno nunca ha creído que la vivienda fuera un problema y, cuando lo ha reconocido, lo ha convertido en un elemento de campaña electoral. Ellos han creado el problema, ellos han permitido los desahucios, ellos han prometido sin hacer absolutamente nada y ahora, porque el Congreso les tumba dos decretos infumables, los culpables son los otros.

El verdadero problema no es solo la vivienda, sino que nos van a dejar el país como un auténtico solar, sin nada que poder edificar, porque lo que nos vamos a encontrar son ruinas. Y desmantelar esas ruinas para poder construir una nueva economía va a costar mucho dinero y mucho tiempo.

Para que vean que esto va muy en serio, les voy a enseñar una parte de lo que está pasando en el Consejo de Ministros, donde cuecen lo que les da la gana sin aprobación alguna de las Cortes españolas (Congreso y Senado) y sin que la mayoría de los españoles nos enteremos de nada.

Los datos los acaba de publicar la Intervención General de la Administración del Estado.

En estos momentos, a cierre de agosto e incluidas las operaciones financieras, los créditos aprobados que recoge la IGAE suman 462.162 millones de euros, un 11,6 % más que el año pasado, lo que supone 48.048 millones más que los que había a 31 de agosto de 2025.

Pero resulta que hay 11 de los 22 ministerios castigados y otros 11 privilegiados. Los 11 castigados cuentan con 12.627 millones de euros menos. En cambio, el resto de la Administración General del Estado, que incluye la Casa Real, las Cortes, el Tribunal Constitucional y varias instancias más, incluidas las Clases Pasivas, que de momento tienen el mismo crédito que el año pasado, ha recibido, junto con los ministerios privilegiados, un incremento de crédito de 60.675 millones.

Ojo, porque, en el caso de los intereses, el crédito autorizado es, de momento, inferior al del año pasado, cuando a cierre de junio ya sabemos que se llevan contabilizados un 11 % más. Esto significa que la cifra de 48.048 millones de incremento podría aumentar de forma sustancial.

Pero veamos quiénes son los tontos que se han dejado meter los goles por la escuadra por ponerse de rodillas ante el jefe, porque hay casos muy llamativos.

Sira Rego, en Juventud e Infancia, ha aceptado, de momento, una reducción del 65,7 %. Piensen ustedes lo que quieran, porque es un ministerio que tendría que ser, como mucho, una dirección general.

El Ministerio para la Transformación Digital, que tiene como ministro al candidato a la Comunidad de Madrid, Óscar López, se ha dejado mangonear un 63,1 % de su presupuesto. Con este ministro, casi mejor que no tenga nada que gestionar, porque no sabe de nada y menos de digitalización.

Vivienda, que ya hemos visto que no interesa y al que le han quitado a la ministra Isabel Rodríguez, vaya cacao, el 43,5 % de lo que tenía el año pasado, sin que parezca haberse enterado de que le ha desaparecido semejante cantidad.

A Industria y Turismo, que les den, pese a ser dos sectores clave de nuestra economía. Con un catalán inútil o muy inútil al frente del Ministerio, al que le han desaparecido 4.162 millones de euros y debe de seguir buscándolos.

Y a la que se cree futura directora general de la OIT, aunque me da que cada día lo tiene más complicado, le han quitado un 16,1 % de lo poco que tenía para Trabajo y Economía Social.

Para completar los 11 ministerios quedan Transición Ecológica, al que le han quitado un 13 %; Cultura, un 6,4 %; Ciencia, Innovación y Universidades, un 3,9 %; Asuntos Exteriores, también un 3,9 %; Sanidad, un 3,2 %; e Igualdad, un 0,1 %.

Estos son los señalados que no han sabido defender los intereses de los ministerios sobre los que tienen responsabilidad y, en el fondo, casi me alegro de que les hayan quitado 12.627 millones. Lo malo es que, de momento y en ocho meses, el gasto del Estado, incluidos los gastos financieros, puede aumentar en 48.048 millones si se ejecutan todos los créditos, lo cual significa que, en doce meses, la cifra podría ser igual o superior a los 72.000 millones.

Así que prepárense porque, suponiendo que no pase nada, las elecciones se celebren y las gane la derecha, el país va a estar listo para un gran incendio político en las calles y económico en las finanzas públicas.

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