Varias cadenas de distribución alimentaria han iniciado pruebas con robots de morfología humana
Empleo
El país europeo que ya prueba robots humanoides en sus supermercados para recortar puestos de trabajo humanos
Las previsiones del proyecto fijan el año 2027 como la fecha límite para que estos robots repongan los lineales de forma 100 % autónoma
El avance de la robótica y la inteligencia artificial (IA) en el sector servicios ha comenzado a materializarse en el reemplazo directo de la mano de obra humana. En la ciudad danesa de Lyngby, al norte de Copenhague, varias cadenas de distribución alimentaria han iniciado pruebas con robots de morfología humana destinados a asumir las labores de los empleados de tienda y automatizar tareas que hasta ahora requerían contratos laborales.
Las unidades en pruebas han sido desarrolladas por la compañía danesa Hive Robots utilizando la base tecnológica de la firma china Unitree. Al contar con extremidades articuladas que imitan la anatomía humana, estos autómatas pueden desplazarse por los pasillos y manipular productos sin necesidad de que las empresas modifiquen la distribución de sus locales, facilitando la sustitución paulatina de los reponedores.
El objetivo empresarial de este despliegue es eliminar la dependencia del personal en las tareas más mecánicas. La reposición de estanterías representa entre el 40 % y el 50 % de la jornada de los trabajadores, por lo que las cadenas buscan que el robot asuma el turno de noche de manera integral, prescindiendo de las contrataciones destinadas a cubrir la logística nocturna.
Formación mediante realidad virtual
Actualmente, las máquinas operan con menor velocidad que un operario de carne y hueso y requieren supervisión constante. Para acelerar su capacidad operativa, técnicos de la firma guiaron a los androides utilizando visores de realidad virtual y mandos a distancia, registrando cada movimiento para enseñar a la máquina a manipular la mercancía sin intervención humana.
Las previsiones del proyecto fijan el año 2027 como la fecha límite para que estos robots repongan los lineales de forma 100 % autónoma. El plan final de las grandes cadenas pasa por instalar una o dos unidades por establecimiento, reduciendo los costes salariales y automatizando progresivamente las plantillas del sector minorista.