Oficina de Correos en Zaragoza.
Empleados de Correos promueven lanzar un banco público, pero los economistas no lo ven factible
Lo sostendría un grado de exclusión financiera alto, pero en España es pequeño
Correos busca vías para garantizar su futuro y sus ingresos desde que Juan Manuel Serrano dejó la compañía en quiebra técnica en diciembre de 2023 y dio paso al actual presidente, Pedro Saura.
Desde entonces, la reorganización de esta empresa postal, que ve cómo su negocio tradicional cae en picado, ha dado algunos pasos en la diversificación, como por ejemplo vender seguros de AXA. Ahora se habla de la posibilidad de que dé en sus oficinas servicios de banco público.
Quien abandera esta idea es el Sindicato Libre. Argumentan que 4.378 municipios españoles carecen de oficina bancaria -el Banco de España los cifraba en 2.638 a final de 2024-, que esas personas han de desplazarse varios kilómetros para acceder a sus servicios financieros -algo complejo cuando tienen dificultades para adaptarse a la digitalización- y que Correos podría solucionar este inconveniente aprovechando su extensa red territorial, con más de 4.600 puntos de atención por todo el territorio.
Podría aprovechar sus 4.600 puntos de atención repartidos por toda España
La Ley Postal avalaría la propuesta, ya que en el verano de 2025 el Congreso de los Diputados la modificó y asignó a Correos la capacidad de prestador de SIEG (Servicios de Interés Económico General), entre los que se incluyen trámites administrativos y servicios financieros básicos.
Según la idea del Sindicato Libre, esta banca pública postal podría estructurarse como un departamento independiente adscrito a Correos para después transformarse en entidad con personalidad jurídica participada al 100 % por la compñía postal. Su actividad se centraría en la prestación presencial y permanente de servicios financieros. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) crearía instrumentos de ahorro e inversión que comercializaría en exclusiva la nueva división financiera de Correos, y que estarían garantizados por el Estado. Quedarían excluidas actividades de banca de inversión, productos financieros complejos y la expansión internacional.
Afirman que la gobernanza del nuevo servicio postal debería estar blindada por ley, garantizando independencia profesional, ausencia de cuotas partidistas y criterios estrictos de prudencia financiera.
Como referentes europeos, apuntan La Banque Postale francesa, que está integrada en el grupo La Poste y actúa como entidad de crédito con licencia plena y está sujeta al régimen prudencial ordinario. Abren cuentas básicas sin discriminación de rentabilidad y garantizan accesibilidad territorial mediante la red postal.
También citan al BancoPosta italiano, que no es un banco sino una división financiera interna del grupo Poste Italiane, autorizada para prestar servicios financieros bajo un régimen específico supervisado por el banco central italiano. Aunque no puede conceder crédito por cuenta propia al no ser un banco, le es posible realizar la gestión comercial y el cobro de aquellos concedidos por entidades de crédito con los que establezca convenios de colaboración.
Los economistas no ven sentido a la banca pública en España al ser mínima la exclusión financiera
A pesar de esta justificación, los economistas consultados por El Debate no ven viabilidad a la reaparición de un nuevo banco público: «No tiene ningún sentido un banco público. Ya existieron y se privatizaron. Uno, con esa misma modalidad, fue Caja Postal», señala José María Rotellar.
Así lo ve también el catedrático de CUNEF Santiago Carbó: «Ya hace más de treinta años que se privatizó la banca pública porque no era eficiente y acabó integrada en BBVA».
Añade que la banca pública puede tener sentido cuando tiene que resolver un fallo en el mercado, pero ahora no ve que ocurra; ni siquiera en las hipotecas, porque para este producto el inconveniente está en la falta de vivienda, no en que no se den hipotecas. «En un país que no tiene problemas de exclusión financiera, en el que toda la población está servida por los bancos privados, las cooperativas financieras, las cajas que aún existen, la banca online, no tiene sentido la banca pública. El grado de exclusión financiera en España es muy bajo», añade. Según el Informe de Inclusión Financiera 2025 del Banco de España, solo un 0,9 % de la población de nuestro país no tiene acceso a un punto presencial de bancos en su localidad.
Por estos motivos, es probablemente remota la posibilidad de que prospere la idea de Correos como banco público, aunque los directivos de la entidad deben lógicamente seguir buscando vías para transformar la empresa y que sea sostenible, y con ello, sus puestos de trabajo.