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Un hombre mira anuncios de una agencia inmobiliaria en Oviedo.EP

En siete de cada diez provincias ya no se pueden alquilar pisos por menos de 700 euros

Se prevé que la oferta de alquiler caiga un 2,27 % en 2026, dejando un total de 676.215 inmuebles

El desequilibrio en el mercado del alquiler sigue impulsando al alza unos precios que ya están muy tensionados. En el tercer trimestre de 2026, el precio medio del alquiler en España se ha situado en 1.214 euros, un 2,27 % más que en el mismo periodo de 2025.

Así lo refleja la nueva edición del Barómetro del Alquiler correspondiente al tercer trimestre del año, elaborado por el Observatorio del Alquiler, impulsado por la Fundación Alquiler Seguro. En él también se confirma una estabilización del precio del alquiler, ya que se está destinando una tasa de esfuerzo muy elevada para el poder adquisitivo existente.

Sin embargo, en tan solo 14 provincias se pueden encontrar arrendamientos por debajo de los 700 euros. En concreto, 10 provincias tienen precios medios entre ellos 700 y 800 euros; 16 entre 800 y menos de 1.000 euros; y 12 por encima de los 1.000 euros.

Por debajo de los 700 euros se encuentran: Almería (690 euros), Jaén (595 euros), Huesca (638 euros), Teruel (564 euros), Ciudad Real (602 euros), Cuenca (638 euros), Ávila (644 euros), León (676 euros), Palencia (625 euros), Zamora (602 euros), Badajoz (610 euros), Cáceres (609 euros), Lugo (646 euros) y, por último, Orense (653 euros).

Las provincias con rentas comprendidas entre los 700 y los 800 euros son La Coruña (785 euros), Toledo (777 euros), Albacete (766 euros), Castellón (765 euros), Huelva (786 euros), La Rioja (757 euros), Burgos (733 euros), Soria (714 euros), Lérida (710 euros) y Córdoba (708 euros).

En un escalón intermedio, con precios por encima de los 900 euros, se sitúan Sevilla (991 euros), Gerona (981 euros), Ceuta (968 euros), Segovia (942 euros) y Zaragoza (920 euros). Entre los 800 y los 900 euros, se localizan provincias como Salamanca (882 euros), Pontevedra (880 euros), Granada (873 euros), Tarragona (867 euros), Asturias (852 euros), Cantabria (847 euros), Melilla (844 euros), Guadalajara (838 euros) y Valladolid (818 euros). Por su parte, Cádiz (898 euros), registra un ligero descenso y entra en la categoría por debajo de los 900 euros. Murcia (801 euros), supera por primera vez la barrera de los 800 euros de media.

El número de provincias con un precio medio superior a los 1.000 euros se eleva a doce. Este grupo está liderado por las Islas Baleares (1.681 euros), seguidas muy de cerca por Barcelona (1.641 euros) y Madrid (1.639 euros).

Completan este rango de precios elevados Guipúzcoa (1.481 euros), Vizcaya (1.308 euros), Málaga (1.316 euros), Santa Cruz de Tenerife (1.240 euros), Las Palmas (1.183 euros), Valencia (1.171 euros), Álava (1.034 euros), Navarra (1.027 euros) y Alicante (1.039 euros).

Caída de la oferta

La escasez de inmuebles es, sin duda, el principal reto para el acceso a la vivienda. Según el Barómetro del Observatorio del Alquiler la oferta está tocando ya suelo. Tras una pérdida prevista de 7.705 inmuebles, las viviendas disponibles se situarían en el entorno de las 676.000.

Este descenso está condicionado por varios factores que actúan de forma simultánea: la inseguridad jurídica, fruto de los diferentes cambios normativos que se han producido, y siguen produciéndose sobre el mercado del alquiler en los últimos años y, en segundo lugar, un marco regulatorio específico que entró en vigor con la aprobación de la Ley de Vivienda y las declaraciones de zonas tensionadas en diversas comunidades autónomas. Además, se añade ahora la aprobación de dos Reales Decretos en materia de vivienda por parte del Gobierno en funciones, y pendientes de aprobación o no en la Diputación Permanente.

Mientras, la demanda sufre un leve descenso, reduciéndose, con respecto al trimestre anterior, de 143 a 133 interesados, pero todavía en niveles muy altos.

«La crisis de oferta de alquiler residencial que padecen las grandes urbes, no solo en España, sino en el resto de Europa, mantendrá su tendencia, mientras no se apliquen medidas correctoras que estimulen o creen oferta. Por lo tanto, los precios se mantendrán en valores altos y la demanda seguirá al alza en las zonas de mayor densidad», sentencia.