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Óscar Puente, durante una rueda de prensa el 23 de enero, tras el accidente de Adamuz

Óscar Puente, cinco días después de Adamuz: «La probabilidad de otro accidente es bajísima»

El ministro socialista pidió entonces «tranquilidad» y confianza en el sistema ferroviario español

España vuelve a contener la respiración por una catástrofe ferroviaria. La tragedia alcanza de nuevo a los pasajeros de dos trenes de alta velocidad y, una vez más, se produce en la línea entre Andalucía y Madrid, como sucedió en Adamuz (Córdoba) el pasado enero, cuando el saldo fue de 46 víctimas mortales.

Esta vez, el choque producido a las 8.54 horas, ha tenido lugar cerca de la estación de Urda, en la provincia de Toledo, y según han confirmado los Servicios de Emergencia de Castilla-La Mancha, hay al menos 30 muertos y más de 80 heridos.

Emiliano García Page, presidente de Castilla-La Mancha, ha incidido desde el terreno en la gravedad del suceso será mayor, por lo que se espera que el número de víctimas mortales aumente.

El accidente ha implicado a dos trenes, uno de Renfe y otro de Iryo, en los que viajaban más de 500 pasajeros ya apunta a ser una de los mayores accidentes ferroviarios de España y, en contra de lo defendido solo cinco días después del siniestro de Adamuz por el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, desata la desconfianza por el estado de las infraestructuras en España.

«En los 30 años de alta velocidad española, no se había producido un accidente con estas consecuencias y estas características. La probabilidad de que pase algo así es bajísima. Tranquilidad», demandó Puente el pasado 23 de enero, dos días después de la primera rueda de prensa tras el fatal accidente, y a las pocas horas de haberse publicado el primer informe de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios.

El tren de Renfe ha alcanzado al Iryo, que se encontraba parado en la vía. Fuentes conocedoras señalan a El Debate que el sistema LZB de control del tráfico ferroviario en la zona del accidente de Urda llevaba unos días dando problemas. El LZB (Linienzugbeeinflussung) es un sistema de protección automática de trenes (ATP) de origen alemán, usado en España desde 1992 en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla y otras líneas (como la C-5 de Cercanías Madrid). Funciona mediante cables/bucles instalados a lo largo de la vía que transmiten de forma continua datos de velocidad, distancia y estado de la vía a la cabina del tren. Si detecta excesos o problemas, puede aplicar freno de emergencia.

El presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil, José Trigueros, ha señalado directamente a Puente por la «falta de mantenimiento y control» del sistema.

«No puede ser que nuestras infraestructuras estén dirigidas por gente incompetente, que debería ocuparse de su Ministerio y no de poner tuits. Es una vergüenza cómo están nuestras infraestructuras. Yo hago responsable al ministro», ha aseverado Trigueros, que también fue presidente del Instituto de la Ingeniería de España (IIE).