El director de la planta de Bayer en Asturias, Jorge Álvarez, y el consejero delegado de Iberdrola Clientes, David Martínez
La Aspirina se pasa a la electricidad: Bayer comienza a fabricarla con energía eléctrica en lugar de gas
La instalación de Iberdrola permitirá reducir unas 6.500 toneladas de CO2 al año y estará plenamente operativa a finales de 2026 o principios de 2027
La planta de Bayer en La Felguera (Langreo) ha comenzado a recibir vapor de origen 100% renovable para fabricar ácido acetilsalicílico, el principio activo de la conocida Aspirina. El suministro, generado por una nueva instalación de Iberdrola que sustituye el uso de gas natural por electricidad renovable, permitirá reducir unas 6.500 toneladas de CO2 al año y avanzar en la descarbonización de uno de los centros estratégicos de la compañía farmacéutica a escala mundial.
El suministro de vapor comenzó hace unos días y se encuentra en una primera fase. El objetivo es que llegue a ser continuo a finales de este año o, como tarde, a comienzos de 2027, según ha explicado este jueves el director de la planta de Bayer en Asturias, Jorge Álvarez, durante la presentación de las nuevas instalaciones. «Hoy lo que hacemos es iniciar el camino», ha señalado.
El proyecto supone la electrificación del proceso de generación de vapor que hasta ahora se obtenía mediante una caldera de gas natural. Este vapor resulta necesario en distintas fases de la fabricación de principios activos, tanto para alcanzar las temperaturas requeridas en las reacciones químicas como para el secado de los productos.
Almacenamiento térmico
La instalación desarrollada por Iberdrola incorpora un sistema de almacenamiento térmico mediante sales que permite acumular energía renovable y utilizarla posteriormente para producir vapor cuando lo requiere la actividad industrial. De este modo, la electricidad se almacena en los momentos en los que resulta más competitiva, coincidiendo con una mayor generación renovable, y se aprovecha para garantizar el suministro energético del proceso productivo.
Para abastecer las necesidades de la planta, Iberdrola ha desarrollado un contrato de compraventa de electricidad renovable a largo plazo (PPA) de 15 megavatios y una instalación fotovoltaica de autoconsumo. El proyecto se articula, además, mediante un contrato de suministro de calor a largo plazo (HPA), una fórmula que permite garantizar el abastecimiento de vapor renovable a Bayer.
La actuación ha supuesto una inversión superior a los 18 millones de euros y ha contado con la participación de más de 60 profesionales durante su ejecución. Se trata del primer proyecto de electrificación de calor con almacenamiento térmico de gran tamaño desarrollado en España mediante un contrato de estas características. La instalación incorpora tecnología de la ingeniería sevillana Inerco, con participación también de ingeniería asturiana.
El consejero delegado de Iberdrola Clientes, David Martínez, ha explicado que se trata de una instalación de referencia por su dimensión y por demostrar que la electrificación permite descarbonizar procesos industriales que necesitan calor a temperaturas bajas y medias. Según ha detallado, este tipo de demanda representa alrededor del 50% del consumo energético industrial y puede avanzar hacia la electrificación mediante tecnologías que ya están disponibles.
Para todo el mundo
El centro de Bayer en La Felguera cuenta con cerca de un centenar de trabajadores y fabrica el ácido acetilsalicílico que la compañía utiliza en sus productos a escala mundial. Desde 2014, la planta produce la totalidad del principio activo que Bayer necesita para sus medicamentos, entre ellos la Aspirina y la Cardioaspirina, conocida en España como Adiro.
Álvarez ha comentado que la cantidad de principio activo que se fabrica diariamente en las instalaciones permitiría elaborar unos 20 millones de comprimidos. El centro produce también otros principios activos, como el clotrimazol y el nifedipino, y ha ampliado en los últimos años su capacidad de micronización, un proceso que reduce el tamaño de las partículas para adaptarlas a las necesidades de fabricación de los medicamentos.
El director de la planta ha situado el nuevo proyecto dentro de la estrategia de descarbonización iniciada por Bayer en 2019. En el caso de La Felguera, la compañía ya había reducido aproximadamente a la mitad sus emisiones de CO2 mediante un acuerdo de suministro eléctrico renovable firmado con Iberdrola en 2020. Al analizar el origen de las emisiones restantes, la empresa identificó que la generación de vapor mediante gas natural concentraba prácticamente la otra mitad.
La sustitución de este combustible por vapor renovable permitirá completar ese proceso de reducción de emisiones. Álvarez ha subrayado que la iniciativa no solo tiene un efecto medioambiental, sino que también busca reforzar la competitividad y la autonomía estratégica de la planta. «Con los precios actuales del gas natural, el 'business case' sale muy positivo», ha afirmado, en referencia al análisis económico realizado para comparar el nuevo sistema con el modelo anterior.
En este sentido, Martínez ha insistido en que los contratos de suministro energético a largo plazo aportan estabilidad y visibilidad sobre los costes, al reducir la exposición de la industria a las oscilaciones de los mercados de combustibles fósiles. «Lo importante es esa visión a largo plazo de asegurarte competitividad, independencia estratégica e independencia energética», apuntó.
Ambos directivos han defendido que mantener la fabricación de principios activos en Europa resulta especialmente relevante para la autonomía industrial. Álvarez ha detallado que, mientras el ácido acetilsalicílico se produce exclusivamente en La Felguera para el conjunto de la compañía, los comprimidos elaborados con este principio activo se fabrican en ocho centros de Bayer repartidos por el mundo. Por ello, ha considerado fundamental asegurar la continuidad y la competitividad de esta capacidad productiva en España y Europa.
Electrificación industrial
La transformación tiene también una dimensión simbólica por su ubicación en la cuenca minera del Nalón. La planta inició su actividad en 1942, vinculada entonces al aprovechamiento de subproductos del carbón para obtener materias primas con las que fabricar ácido acetilsalicílico. Bayer adquirió el 51% del centro en 1969 y pasó a controlar la totalidad de las instalaciones en 1981.
Martínez ha recordado la vinculación histórica de Iberdrola con este territorio, donde la compañía contó con instalaciones energéticas ligadas a la actividad industrial de la zona. Ahora, el proyecto permite sustituir el modelo basado en combustibles fósiles por otro de electrificación y generación renovable. «Es muy especial que aquí consigamos, donde teníamos una central de carbón, haber reconvertido a una central fotovoltaica», ha señalado.
El responsable de Iberdrola ha defendido que este tipo de iniciativas permiten aprovechar los recursos renovables disponibles en España para atraer inversiones, mantener actividad industrial y generar empleo. También ha advertido de que el desarrollo de nuevos proyectos de electrificación requiere reforzar las redes eléctricas para conectar la generación renovable con la demanda industrial.
Por su parte, Álvarez ha destacado que la planta ha recibido inversiones cercanas a los 40 millones de euros en los últimos años y que la incorporación del nuevo sistema energético forma parte de su estrategia para mantener su posición dentro de la red internacional de Bayer.
La compañía considera que la mejora de la eficiencia y la sostenibilidad de sus procesos resulta clave para garantizar el futuro de estas instalaciones y del empleo asociado a su actividad.