Baja médica
Juanma Lorente, abogado laboralista: «Está prohibido que la empresa haga estas cosas» al volver de una baja
El experto advierte de que cambiar de puesto a un trabajador, reducirle el sueldo sin justificación o darle un trato desfavorable tras una baja médica puede tener consecuencias legales para la empresa
La reincorporación al trabajo después de una baja médica, especialmente cuando la ausencia ha sido prolongada, puede convertirse en una situación complicada para algunos empleados. Los cambios en sus funciones, las reducciones salariales o el deterioro de las relaciones laborales son algunas de las circunstancias que pueden encontrarse a su regreso.
El abogado laboralista Juanma Lorente ha abordado esta cuestión en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram, en el que advierte de tres actuaciones empresariales que considera contrarias a los derechos de los trabajadores. «Si vuelves de una baja médica, sobre todo, sobre todo si es larga, está totalmente prohibido que la empresa haga estas tres cosas contigo», señala.
El letrado asegura que se trata de situaciones que conoce de primera mano por su experiencia profesional. «Y ojo, porque las veo a diario en el despacho», añade antes de explicar los tres supuestos.
Cambiar de puesto de trabajo tras una baja médica
La primera situación que denuncia Lorente es la modificación del puesto de trabajo cuando un empleado se reincorpora después de una ausencia por motivos de salud.
Según explica, algunos trabajadores descubren a su regreso que la empresa pretende asignarles funciones completamente diferentes a las que desempeñaban anteriormente. En determinados casos, los responsables justifican esta decisión alegando que la organización ha cambiado durante su ausencia y que su antiguo puesto ya no existe.
El abogado señala que ha atendido a clientes a los que se les ha comunicado esta circunstancia y que han terminado realizando tareas considerablemente peores que las anteriores.
«Bueno, pues la empresa no puede hacer esto y, si lo hace, es una modificación sustancial y no cualquier modificación sustancial», advierte.
Lorente considera que estas decisiones pueden adquirir una especial gravedad cuando afectan a derechos protegidos del trabajador. «Puede ser una modificación sustancial con vulneración de derechos fundamentales», precisa.
Por este motivo, recomienda buscar asesoramiento cuando la empresa imponga un cambio de estas características como consecuencia de una baja médica.
Una reducción salarial de 1.500 a 1.100 euros
El segundo supuesto está relacionado con el salario. El especialista advierte de que una empresa no puede reducir la remuneración de un empleado por el simple hecho de haberse reincorporado después de una baja.
Para ilustrarlo, Lorente reproduce uno de los ejemplos que le trasladan algunos trabajadores durante sus consultas: «Hay gente que me dice: «Juanma, yo cobraba 1.500 euros antes de irme y ahora estoy cobrando 1.100 y mi jefe me dice que es que a la empresa le va peor desde que yo salí y ahora que he vuelto, pues hay que conformarse con ese sueldo»».
En este caso, la diferencia supone 400 euros menos respecto a la cantidad que percibía anteriormente el empleado. La explicación empresarial, según relata el abogado, se basa en un supuesto empeoramiento de la situación económica del negocio durante el periodo de ausencia del trabajador.
Sin embargo, Lorente rechaza que esta circunstancia permita justificar por sí sola una reducción salarial. «Esto no lo puede hacer la empresa y es un incumplimiento muy grave», sostiene.
El abogado insiste en que quienes hayan experimentado una situación semejante deben informarse sobre sus derechos antes de asumir las nuevas condiciones económicas.
El trato desfavorable de jefes y compañeros
La tercera práctica que denuncia el especialista no afecta directamente al salario ni a las funciones asignadas, sino al trato personal que recibe el trabajador cuando vuelve a su puesto.
Lorente sostiene que esta situación es especialmente frecuente entre los casos que llegan a su despacho. «Y, por último, y lamentablemente esto es lo más común, no está justificado que nadie te trate peor por volver de una baja médica», explica.
El letrado considera que las posibles molestias que haya podido ocasionar una ausencia prolongada no justifican que los responsables de la empresa modifiquen negativamente su comportamiento hacia el empleado.
Además, advierte de que estas situaciones no siempre proceden únicamente de los superiores jerárquicos. También pueden producirse entre los propios compañeros de trabajo, lo que agrava el malestar de quienes regresan después de haber atravesado un problema de salud.
«He visto gente que lo está pasando realmente mal porque hasta los compañeros le dejan de lado», lamenta.
De este modo, el abogado identifica tres situaciones ante las que recomienda prestar especial atención después de una incapacidad temporal:
- Cambios de puesto: asignación de funciones completamente diferentes, especialmente si son peores que las desempeñadas antes de la baja.
- Reducciones salariales: disminuciones de sueldo impuestas sin una justificación válida por la empresa.
- Trato desfavorable: comportamientos negativos de superiores o compañeros vinculados a la ausencia por motivos médicos.
En los tres casos, Lorente insiste en la importancia de recibir asesoramiento para determinar si se ha producido una vulneración de los derechos laborales.
Su advertencia pone el foco en las dificultades que pueden surgir después de una baja médica prolongada, cuando el empleado debe recuperar su actividad profesional y, al mismo tiempo, afrontar posibles cambios en sus condiciones de trabajo. La cuestión fundamental, según expone el especialista, es que la reincorporación no se convierta en un motivo para perjudicar al trabajador.