ACS se ha comprometido a reducir en 2025 un 15% de las emisiones
El nuevo rumbo de ACS impulsa el precio de la acción casi un 40 % en 2023
Las acciones de ACS en el selectivo español cerraron ayer en los 40,16 euros, un incremento de casi el 40 % respecto a diciembre de 2022. El mercado bursátil celebra así el nuevo rumbo de la compañía, centrada en los proyectos de nueva generación y en simplificar su estructura
Ya lo adelantó Florentino Pérez, presidente del Grupo, en el discurso tras la Junta General de Accionistas de este año: el futuro de la construcción, como el conjunto de la economía, requiere un proceso de transición hacia proyectos sostenibles que pasa por la asunción de la digitalización y el uso de nuevas tecnologías para adaptarse al nuevo entorno.
Dicho y hecho. Durante 2023, el Grupo ACS ha consolidado esta evolución hacía lo que han denominado como proyectos de nueva generación y el selectivo español está aplaudiendo la nueva dirección de la compañía. Su acción se ha revalorizado un 48 % durante este año, pasando de los 29,17 con los que abrió el curso hasta los 40,16 en la última sesión. Se trata de unas cifras que llevaban sin verse regularmente desde 2008, aunque durante 2019 se alcanzaran los 40 euros en momentos puntuales.
Y este comportamiento no es casualidad, más bien es fruto del buen hacer de la compañía, que pulveriza sus cifras de negocio trimestre tras trimestre. La cartera de pedidos bate récords con cada publicación de resultados y en el tercer trimestre del año se situó en los 74.909 millones de euros.
El desempeño de la acción no solo se entiende a través de la capacidad del Grupo para anticiparse al futuro y consolidar su liderazgo en nuevas infraestructuras. La opinión generalizada de expertos y analistas también destaca la gestión descentralizada, que permite un mejor aprovechamiento de las oportunidades de negocio y la capacidad de minimizar riesgos como dos de los factores que justifican el buen comportamiento bursátil de la acción.
Como parte de esta evolución desde sus áreas de negocio tradicionales hacía las nuevas infraestructuras, el Grupo ACS está sacando a relucir su liderazgo en las áreas de movilidad sostenible, transición energética, digitalización y biofarmacia, además de posicionarse en nuevos nichos de negocio. Las adjudicaciones que ha anunciado la compañía durante los últimos meses dejan claro cuál es el camino a seguir.
Transición energética
Por ejemplo, hace unos meses Panasonic encargó a Turner Construction –filial estadounidense de ACS– la construcción de una planta de baterías para vehículos eléctricos en Kansas. También en Estados Unidos, concretamente en Ohio, el Grupo desarrollará una nueva planta para Honda junto a Yates Construction y Kokoshing Industrial en un proyecto de 3.500 millones de dólares.
En Australia, a través de su filial CIMIC, ACS fue seleccionada para proyectos de Neoen y el gigante de la automoción Tesla, mientras que en Alemania construirá la planta de baterías para Volkswagen.
Movilidad Sostenible
Sin salir de Alemania, Hochtief –también filial de ACS– se ha adjudicado un contrato para desarrollar 850 puntos de recarga rápida de vehículos eléctricos, un proyecto que nace como parte de la estrategia del gobierno alemán para modernizar la Red Alemana de transporte.
El Consejero Delegado del Grupo ACS, Juan Santamaría, explicó que «la construcción de una infraestructura de transporte sostenible es una piedra angular de nuestra estrategia» y destacó la amplia experiencia del Grupo en la instalación y mantenimiento de este tipo de redes de recarga rápida.
Digitalización
Los proyectos de digitalización son también una de las grandes áreas de actuación de ACS. Los data center son uno de los mayores protagonistas dentro de estos proyectos de nueva generación y el Grupo se ha convertido en uno de los mayores líderes del sector, habiendo trabajado para las cuatro mayores tecnológicas del mundo.
Y ahora también los va a empezar a desarrollar en España, puesto que su filial Iridium va a construir el primer data center del Grupo en Madrid. Lo hará en el «Corredor del Henares», un punto estratégico dentro del principal eje de fibra de la Península Ibérica. Meses atrás, la compañía anunció que Hochtief, su filial alemana, también se encargaría de construir instalaciones de este tipo en Varsovia y en la región de Renania del Norte – Westfalia.
El desarrollo de estos centros tiene una dificultad añadida ya que deben mantener una temperatura adecuada para evitar el sobrecalentamiento y contar con una infraestructura solida que garantice el funcionamiento de los servidores en caso de emergencia. Además, están protegidos frente a ataques cibernéticos a través del uso de firewalls y sistemas de detección de intrusos.
Biofarmacia
El Grupo está construyendo en Madrid, a través de Dragados, el primer laboratorio de máxima seguridad biológica en España. Se trata de un proyecto pionero en nuestro país que también contribuirá a reforzar la red europea, que hasta el momento solo cuenta con ocho centros de estas características.
Mayor revalorización
Todos estos proyectos han llevado a la constructora convertirse en la empresa que más se revalorizó entre las que cotizan en el Ibex 35. En la cuenta de resultados de los primeros nueve meses del año, ACS obtuvo un beneficio neto de 576 millones, casi veinte puntos más que en el mismo periodo de 2022.