Valdecarros
Valdecarros se asoma al futuro de Madrid
Una propuesta de ciudad integral que combina vivienda asequible, movilidad sostenible, espacios verdes, comercio de proximidad y conectividad más eficiente para el conjunto de madrileños
Valdecarros está llamado a ser el barrio de referencia del urbanismo madrileño de la primera mitad del siglo XXI. Albergará a unas 150.000 personas, para convertirse en el epicentro de la vivienda asequible en la capital. A medio plazo, una de cada tres nuevas viviendas que se vendan o alquilen en la ciudad estará en este barrio. El proyecto comenzó con la urbanización de las tres primeras de las ocho etapas previstas para desarrollar el enclave, estando las obras en la actualidad en un estado muy avanzado de ejecución. Darán paso a la edificación de las primeras 13.500 viviendas, muchas de ellas protegidas.
Tal y como aseguraba Paloma García Romero, delegada de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid, durante su visita al ámbito «Valdecarros será el principal motor de la generación de vivienda en Madrid y una palanca fundamental para el acceso a la vivienda protegida». «No sólo es importante para Madrid-asegura Romero- sino también para toda la región porque la mitad de las viviendas del nuevo barrio serán protegidas».
Valdecarros será el principal motor de la generación de vivienda en Madrid y una palanca fundamental para el acceso a la vivienda protegidaDelegada de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid
A medida que la urbanización avanza, la actividad en torno al proyecto también crece. Los nuevos presupuestos del Ayuntamiento de Madrid para 2026, aprobados hace unos días, avanzaban que el proyecto de reparcelación del nuevo barrio estará aprobado el próximo año con lo que las primeras grúas podrían empezar a construir viviendas a finales de 2026.
Segunda fase
Además, el Ayuntamiento aprobaba la construcción de la segunda fase de la nueva vía urbana que conectará la avenida del Mayorazgo, en el Ensanche de Vallecas, con la calle Dos Provisional de la Atalayuela. Se trata de uno de los ejes que vertebrará el tráfico en el nuevo desarrollo de Valdecarros. Permitirá articular y asegurar la movilidad y el tránsito rápido para las tres primeras etapas.
Las obras del nuevo viario continúan las desarrolladas con anterioridad, con una inversión de 6,5 millones de euros y que están a punto de finalizar. Los trabajos ahora aprobados cuentan con un presupuesto de 16,2 millones de euros adicionales. Los trabajos se extenderán aproximadamente durante dos años. Queda pendiente una tercera fase, que se desarrollará desde el final de la fase dos hasta la Atalayuela.
Avance de obras de Valdecarros
De esta forma, cuando los primeros vecinos lleguen a Valdecarros, se encontrarán un sistema de movilidad operativo y multimodal. Contará con un anillo de movilidad eficiente y sostenible, con más de 127 kilómetros de carriles bici e interconexiones con líneas de metro y autobús. Dispondrá además del servicio de Bus de Tránsito Rápido (BRT), fruto de la colaboración con el Ayuntamiento y la EMT.
Viviendas protegidas
Otra de las características diferenciales será el protagonismo de la vivienda pública y el papel activo de las administraciones. El Ayuntamiento de Madrid gestionará suelo para la construcción de 8.200 viviendas protegidas. Mientras que la Comunidad de Madrid dispondrá de suelos para desarrollar 7.000 viviendas protegidas. Y, finalmente, el Estado aportará suelo público para otras 2.000 viviendas protegidas.
El consistorio dispondrá de 3,5 millones de metros cuadrados destinados a dotaciones públicas
Adicionalmente, el consistorio dispondrá de 3,5 millones de metros cuadrados destinados a dotaciones públicas: 1,1 millones para equipamientos de barrio y 2,3 millones para infraestructuras generales, como centros educativos, sanitarios, deportivos y culturales.
Es, en suma, una propuesta de ciudad integral que combina vivienda asequible, movilidad sostenible, espacios verdes, comercio de proximidad y conectividad más eficiente para el conjunto de madrileños. Todo ello desde una planificación urbana responsable, orientada a la inclusión, la eficiencia energética y la calidad de vida.