El virus del papiloma humano (HPV) es uno de los virus de transmisión sexual más frecuentes
Virus del papiloma humano masculino: el gran olvidado de las ITS que también causa cáncer
El virus del papiloma humano no es solo cosa de mujeres. En los hombres, el HPV está detrás de cánceres de pene, ano y orofaringe, además de afectar a la fertilidad
en colaboración con quirónsalud
El virus del papiloma humano (HPV) es uno de los virus de transmisión sexual más frecuentes y afecta tanto a mujeres como a hombres, con variantes de bajo y alto riesgo, algunas oncogénicas. En varones, un análisis reciente revela una prevalencia del 49 % de cualquier tipo de HPV y del 35 % de HPV de alto riesgo.
El HPV16 es la variante oncogénica más común y está presente en el 20 % de todos los casos, lo que lo convierte en un protagonista silencioso en muchas infecciones. Al igual que ocurre en el tracto genital femenino, la mitad de las infecciones por HPV en el tracto genital masculino son coinfecciones, es decir, implican dos o más cepas a la vez.
Pese a estas cifras, la percepción social sigue asociando el HPV casi exclusivamente al cáncer de cuello de útero, dejando en segundo plano el impacto en la salud del hombre. Desde la Unidad del Varón del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo, el doctor François Peinado recuerda que entender este virus es el primer paso para prevenir sus consecuencias.
Fertilidad, verrugas y cáncer
La presencia del virus del papiloma humano en los hombres varía según el entorno estudiado. En quienes acuden a clínicas urológicas, el HPV se detecta en el 6 % de las muestras de orina, y los datos señalan HPV en el semen en un rango del 4,5 % al 15,2 % de los pacientes. Esta afectación seminal se ha relacionado con una posible disminución de la fertilidad masculina.
La presencia del virus del papiloma humano en los hombres varía según el entorno estudiado
En un estudio transversal de 430 hombres que buscaban tratamiento de fertilidad, el HPV se detectó en el 14,9 % de las muestras de semen. Aunque en ese trabajo concreto no se observó una peor calidad seminal, otra revisión sistemática sí apunta a posibles alteraciones de los parámetros del semen y, en las parejas femeninas, a un riesgo aumentado de aborto espontáneo o rotura prematura de membranas durante el embarazo.
En la piel y mucosas del área anogenital, los genotipos HPV6 y HPV11 son los más comunes en las verrugas, mientras que el HPV16 se asocia con lesiones de mayor gravedad en la citología anal. En los hombres, alrededor del 33% de los cánceres de pene y hasta el 90 % de los cánceres anales se atribuyen a infecciones por HPV de alto riesgo, principalmente HPV16.
Más allá de los genitales
El HPV no se limita a la zona genital, también puede infectar la cavidad oral y la orofaringe. El HPV oral se relaciona con carcinomas orofaríngeos y se estima que el 22,4 % de los cánceres de cavidad oral, el 4,4% de los de orofaringe y el 3,5 % de los de laringe se atribuyen a este virus.
Las revisiones sistemáticas sitúan la prevalencia del HPV oral entre el 5,5 % y el 7,7 %, con el genotipo 16 presente en torno al 1–1,4 % de los pacientes. Entre los factores de riesgo añadidos para la infección oral se encuentran el consumo de alcohol, la mala higiene bucal y determinados comportamientos sexuales orales y vaginales.
El HPV no se limita a la zona genital, también puede infectar la cavidad oral y la orofaringe
Además, la incidencia y prevalencia global del HPV es significativamente mayor en los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres que en los heterosexuales. En general, los adultos jóvenes sexualmente activos concentran las mayores tasas de infección, lo que subraya la importancia de la educación sexual y los hábitos seguros desde edades tempranas.
Cómo se contagia y cuánto tiempo permanece
El HPV se transmite principalmente por contacto directo piel con piel o mucosa, siendo el sexo vaginal, oral y anal la vía más habitual. También se ha encontrado virus en superficies de entornos médicos y públicos, lo que abre la puerta a una posible transmisión de objeto a piel o mucosa, aunque se necesitan más estudios para entender mejor estas vías no penetrantes.
El genotipo influye tanto en la transmisión como en la persistencia: se ha descrito una mayor incidencia de HPV51 y HPV52, y una alta prevalencia de HPV16 y HPV18 en población masculina general y de alto riesgo. El tiempo de eliminación del virus oscila entre 1,3 y 42,1 meses, dependiendo del tipo de HPV, las características del paciente y la zona del cuerpo afectada.
El HPV se transmite por contacto directo piel con piel o mucosa, siendo el sexo vaginal, oral y anal la vía más habitual
Aproximadamente el 90 % de las infecciones por HPV no causan problemas y son eliminadas por el organismo en un plazo de dos años. Sin embargo, el HPV16, que concentra la mayor incidencia de variantes de alto riesgo, presenta el menor aclaramiento en todas las localizaciones, lo que aumenta su potencial para provocar lesiones persistentes y cancerosas.
Factores de riesgo, protección y papel del urólogo
Entre los factores de riesgo para adquirir HPV destacan la edad temprana de la primera relación sexual, la promiscuidad, la alta frecuencia de relaciones sexuales, el tabaquismo y una función inmunitaria deficiente. Ser VIH positivo, la fimosis o tener una pareja con infección por HPV también se han asociado a un mayor riesgo de infección anogenital.
Frente a ello, mantener hábitos sexuales estables, utilizar preservativo y, en algunos casos, la circuncisión, actúan como factores de protección. Aunque el preservativo no evita al 100 % el riesgo, sí reduce la probabilidad de transmisión, especialmente cuando se combina con una buena salud general y revisiones periódicas en la consulta de urología.
Aunque el preservativo no evita al 100 % el riesgo, sí reduce la probabilidad de transmisión
Cuando la infección se manifiesta como verrugas anogenitales, el tratamiento no solo busca aliviar las molestias, sino también reducir la transmisión a la pareja. De las opciones disponibles, el tratamiento quirúrgico es el que ofrece una tasa de eliminación primaria más cercana al 100%, siempre bajo valoración especializada.
La Unidad del Varón
El doctor François Peinado Ibarra, jefe de Servicio de Urología y coordinador de la Unidad del Varón del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo, insiste en que la normalización del HPV en el discurso masculino es clave para su control. Consultar ante verrugas, molestias anogenitales, dudas sobre fertilidad o antecedentes de pareja con HPV permite un diagnóstico precoz y un manejo adecuado.
Doctor François Peinado Ibarra, jefe de Servicio de Urología y coordinador de la Unidad del Varón del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo
En esta unidad, el abordaje del HPV en hombres se realiza desde una perspectiva integral: estudio de posibles coinfecciones, valoración de riesgos oncológicos, consejo sexual y derivación al dermatólogo para la planificación del tratamiento más eficaz para cada caso. El objetivo es doble: proteger la salud del paciente y cortar la cadena de contagio dentro de la pareja o la red sexual.
Cuando aparecen dudas sobre el virus del papiloma humano, lesiones en la zona genital o anal o preocupaciones sobre la fertilidad, pedir cita con un urólogo especializado es el primer paso. La información rigurosa y el acompañamiento experto marcan la diferencia entre convivir con un virus silencioso o adelantarse a sus consecuencias más graves.