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De izquierda a derecha Dra. Juan, Dra. Chust, Dr. Nagore y Dra. García

23 de mayo, Día Mundial del Melanoma

Medio siglo ganando terreno al melanoma: del diagnóstico tardío a la medicina de precisión

En cincuenta años, el melanoma ha pasado de tener mal pronóstico a abordarse con prevención, diagnóstico precoz, inmunoterapia, radioterapia de precisión y medicina personalizada

Hace apenas cincuenta años, un diagnóstico de melanoma avanzado era, en muchos casos, sinónimo de pocas opciones terapéuticas y un pronóstico devastador. Hoy, gracias a la prevención, la detección precoz, la innovación tecnológica y la revolución de la inmunoterapia y la biología molecular, el abordaje de este cáncer de piel ha cambiado de forma radical. Coincidiendo con el Día Mundial del Melanoma y en el marco del 50 aniversario de la Fundación Instituto Valenciano de Oncología (IVO), los especialistas del centro monográfico valenciano, trazan una radiografía de la enfermedad cuya incidencia crece, pero cuyo tratamiento «ha mejorado enormemente, con una cirugía menos agresiva y más centrado en la mejora de la respuesta inmunitaria frente al tumor», como explica el Dr. Eduardo Nagore, jefe del Servicio de Dermatología del IVO.

El melanoma ha pasado de detectarse en fases avanzadas a diagnosticarse en muchos casos en estadios muy inicialesDr. Eduardo NagoreJefe del Servicio de Dermatología del IVO

«El melanoma ha pasado de detectarse en fases avanzadas, con unas características asociadas a un pronóstico infausto, a diagnosticarse en muchos casos en estadios muy iniciales», explica el Dr. Eduardo Nagore. «La concienciación social, el conocimiento de los factores de riesgo y el desarrollo de herramientas diagnósticas como la dermatoscopia digital o la microscopía confocal han cambiado completamente nuestra capacidad de detección».

En España se diagnostican alrededor de 8.000 casos nuevos de melanoma al año, lo que equivale a unos 15 casos por cada 100.000 habitantes. Es el octavo cáncer más frecuente en mujeres y el undécimo en hombres. La mortalidad se sitúa en torno a 2 fallecimientos por cada 100.000 habitantes, con más de 1.000 muertes anuales.

Un cáncer silencioso que nace en la piel

El melanoma se origina en los melanocitos, células encargadas de producir el pigmento cutáneo. Cuando sufren alteraciones moleculares, pierden el control del organismo y pueden multiplicarse e invadir otros tejidos a través de vasos sanguíneos y linfáticos.

Aunque la exposición a radiación ultravioleta es el principal factor ambiental, los especialistas subrayan que no es el único. La llamada «exposición inadecuada» incluye quemaduras solares, especialmente con enrojecimiento intenso, dolor prolongado o ampollas, la exposición acumulada a lo largo de la vida y el uso de cabinas de bronceado.

Dr. Eduardo Nagore, jefe del Servicio de Dermatología del IVO

Además, aproximadamente un 20 % de los melanomas no están relacionados con la radiación UV: un 5 % aparecen en localizaciones como plantas de los pies o uñas, y alrededor de un 15 % en personas sin factores de riesgo identificables.

Los expertos distinguen dos grandes perfiles de riesgo: por un lado, personas con una elevada exposición acumulada al sol a lo largo de la vida, generalmente mayores de 60 años y con piel clara; y por otro, pacientes con numerosos lunares o antecedentes familiares de melanoma, en quienes la enfermedad suele aparecer a edades más tempranas.

«La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz frente al melanoma», señala el Dr. Eduardo Nagore. En este sentido, los especialistas recomiendan evitar las horas de máxima intensidad solar, buscar la sombra y utilizar medidas físicas de protección como camisetas, gorras o sombrillas, además de aplicar fotoprotectores de factor 50+ al menos media hora antes de la exposición y renovarlos cada dos horas, especialmente tras el baño o el ejercicio.

La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz frente al melanomaDr. Eduardo NagoreJefe del Servicio de Dermatología del IVO

En cuanto a la detección precoz, el signo de alarma más característico es el llamado «patito feo», es decir, una lesión diferente al resto o un lunar que cambia de forma, color o tamaño. Por ello, se recomienda la autoexploración mensual de toda la piel, incluyendo zonas menos visibles como espalda, cuero cabelludo o plantas de los pies. «Es una medida válida para toda la población, no solo para personas con factores de riesgo», subraya el Dr. Nagore.

De la cirugía limitada a la inmunoterapia: el gran salto terapéutico

El tratamiento del melanoma ha cambiado de forma radical en cinco décadas. Si antes las opciones eran escasas y la supervivencia en enfermedad metastásica era muy limitada, hoy algunos pacientes alcanzan supervivencias superiores al 50 % a cinco o seis años.

«En apenas cinco décadas hemos pasado de un tumor con muy pocas alternativas terapéuticas a uno de los grandes ejemplos de éxito de la oncología traslacional», afirma la Dra. María José Juan, médica adjunta del Servicio de Oncología Médica del IVO.

El abordaje actual comienza con la exéresis de la lesión sospechosa y su estudio anatomopatológico. En función del estadio, pueden realizarse biopsia del ganglio centinela, TAC, PET-TAC o resonancia cerebral para completar la estadificación.

Dra. María José Juan, médica adjunta del Servicio de Oncología Médica del IVO

En estadios iniciales, la cirugía continúa siendo el tratamiento estándar. Sin embargo, la inmunoterapia ha comenzado a utilizarse también en estadios II y III, tanto antes como después de la cirugía en determinados pacientes.

«Ya disponemos de resultados que avalan su uso en fases precoces de la enfermedad», explica la oncóloga. «Y en el contexto metastásico hemos visto respuestas mantenidas durante años, algo previamente impensable con la quimioterapia tradicional».

Ya disponemos de resultados que avalan su uso en fases precoces de la enfermedadDra. María José JuanMédica adjunta del Servicio de Oncología Médica del IVO

A ello se suma el avance de la medicina dirigida: alrededor del 50 % de los melanomas presentan mutaciones en el gen BRAF, lo que ha permitido el desarrollo de terapias combinadas dirigidas a BRAF y MEK.

Radioterapia de precisión: tratar más y mejor

La radioterapia también ha evolucionado de forma sustancial en los últimos 50 años. De ser un tratamiento limitado en melanoma por su radioresistencia, ha pasado a integrarse en estrategias multidisciplinares de alta precisión.

«La evolución de la radioterapia ha sido paralela al perfeccionamiento tecnológico de nuestros servicios», explica la Dra. María Luisa Chust, jefa clínica del Servicio de Oncología Radioterápica del IVO.

Dra. María Luisa Chust, jefa clínica del Servicio de Oncología Radioterápica del IVO

Actualmente se utiliza principalmente como tratamiento adyuvante tras cirugía en casos de exéresis incompleta, recidivas, afectación perineural —especialmente en melanomas desmoplásicos— o afectación ganglionar de alto riesgo.

También puede emplearse como primera opción en casos seleccionados de lentigo maligno no operable, así como en el control paliativo de metástasis cerebrales o enfermedad diseminada.

La evolución de la radioterapia ha sido paralela al perfeccionamiento tecnológico de nuestros serviciosDra. María Luisa ChustJefa clínica del Servicio de Oncología Radioterápica del IVO

Las nuevas tecnologías permiten administrar radioterapia estereotáctica o radiocirugía, con alta precisión y en pocas fracciones. Además, estas técnicas pueden potenciar el efecto de la inmunoterapia, generando un efecto sistémico conocido como efecto abscopal.

Biología molecular: del tumor único a la medicina personalizada

Si hay un ámbito que simboliza el salto científico de los últimos cincuenta años, ese es la biología molecular. La secuenciación genética del melanoma ha permitido comprender que no todos los tumores son iguales y que cada paciente puede requerir estrategias terapéuticas diferentes.

«La investigación molecular ha transformado completamente el abordaje del melanoma», destaca la Dra. Zaida García, investigadora del Laboratorio de Biología Molecular del IVO. «Antes tratábamos esta enfermedad de manera prácticamente indiscriminada. Hoy podemos adaptar el tratamiento al perfil genético específico de cada tumor».

La investigación molecular ha transformado completamente el abordaje del melanomaDra. Zaida GarcíaInvestigadora del Laboratorio de Biología Molecular del IVO

El Laboratorio de Biología Molecular del IVO realiza actualmente secuenciación masiva mediante paneles de 89 genes con relevancia clínica en oncología, tanto en tumores primarios como en metástasis. Además, emplea técnicas de biopsia líquida para monitorizar la evolución de la enfermedad a través del ADN tumoral circulante en sangre.

«Estas herramientas nos permiten detectar recaídas de forma precoz, seguir la respuesta al tratamiento e incluso anticiparnos clínicamente a la progresión», explica la Dra. García.

Dra. Zaida García, investigadora del Laboratorio de Biología Molecular del IVO

La investigación genética también ha permitido identificar familias con predisposición hereditaria al melanoma mediante el análisis de genes como CDKN2A, POT1, MITF o CDK4. Esto facilita establecer programas de vigilancia personalizados y extender los estudios preventivos a familiares directos.

Además, el IVO participa en múltiples proyectos nacionales e internacionales de investigación, como la iniciativa MelaNostrum, y gestiona un biobanco específico de muestras tumorales para continuar avanzando en el conocimiento de la enfermedad.

De izquierda a derecha Dra. Chust ,Dr. Nagore, Dra. García y Dra. Juan

El gran reto: frenar la incidencia

Pese a los avances logrados en prevención, diagnóstico y tratamiento, los especialistas advierten de que el principal desafío sigue siendo el aumento constante de la incidencia. «La mortalidad no ha descendido de forma drástica porque los casos siguen aumentando y porque existen melanomas especialmente agresivos que pueden evolucionar muy rápidamente», alerta el Dr. Nagore.

Por ello, los expertos insisten en reforzar la prevención desde edades tempranas, con medidas como evitar las quemaduras solares, reducir la exposición acumulada a la radiación ultravioleta, utilizar una fotoprotección adecuada y fomentar la autoexploración periódica de la piel.

Los expertos insisten en reforzar la prevención desde edades tempranas

En paralelo, los avances terapéuticos han transformado de forma significativa el pronóstico del melanoma metastásico, que ha pasado de una supervivencia cercana al 10 % a dos años a alrededor del 50 % a cinco años, un cambio sustancial en la evolución de la enfermedad.