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Ilustración: euskeraLu Tolstova

El nacionalismo traza un plan para obligar a los funcionarios a saber euskera por ley

Bildu ha reclamado una negociación más profunda y ha cuestionado algunos aspectos técnicos del texto registrado por los jeltzales

El Partido Nacionalista Vasco (PNV) se ha propuesto blindar el euskera en los cargos de la Administración a través de una reforma de la Ley de Empleo Público cueste lo que cueste, después de su ruptura con el PSOE por precisamente esta cuestión y su posterior acercamiento a Bildu para conseguir apoyos.

De hecho, los propios jeltzales han incorporado tres enmiendas a su propia iniciativa con el objetivo de reforzar la seguridad jurídica de los perfiles lingüísticos tras diversas resoluciones judiciales que han cuestionado convocatorias públicas por falta de proporcionalidad. Estas modificaciones son presentadas por el grupo como una forma de blindar el euskera en el empleo público y un movimiento orientado a evitar nuevos recursos judiciales.

Entre los cambios planteados destaca la generalización de la denominada «preceptividad diferida», un mecanismo que permitiría acceder a determinados puestos públicos sin acreditar inicialmente el nivel de euskera exigido, aunque obligando a obtenerlo con posterioridad en un plazo fijado por la Administración. Este sistema lo que pretende es incrementar progresivamente el conocimiento del idioma entre los empleados públicos.

El texto también prevé que las ofertas públicas de empleo incluyan un porcentaje de plazas con requisito lingüístico, aunque en parte de ellas este pueda cumplirse de forma diferida.

Sin embargo, la tramitación de la reforma ha evidenciado, un desacuerdo de fondo entre socios de Gobierno. El PSE-EE ha dado por rotas las negociaciones tras meses de contactos y considera que la propuesta introduce elementos de discrecionalidad y no garantiza el equilibrio entre mérito, capacidad y requisitos lingüísticos en el acceso al empleo público.

Ante esta situación, el PNV se ha echado en brazos de Bildu para que facilite la aprobación de la norma. La coalición abertzale comparte el objetivo de reforzar la presencia del euskera en la administración, aunque plantea un enfoque más ambicioso basado en establecer como principio general el conocimiento de ambas lenguas oficiales para el acceso al empleo público, con mecanismos de aplicación progresiva.

Asimismo, Bildu ha reclamado una negociación más profunda y ha cuestionado algunos aspectos técnicos del texto registrado por los jeltzales.