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Mail enviado a las familias de las Escuelas EuropeasEl Debate

Las familias, presionadas para elegir catalán en Europa por un pacto de Sánchez y Puigdemont: «Han enviado tres mails»

Según han informado familias de alumnos de las Escuelas Europeas a este medio, esta entidad ha enviado ya al menos tres correos electrónicos diferentes para instigar a los estudiantes a elegir esta materia optativa

El 10 de abril de 2025, el Consejo de Gobierno de las Escuelas Europeas aprobó que el catalán se pueda impartir como Otra Lengua Nacional en esta red de centros destinados a formar a los hijos de los trabajadores de las instituciones europeas a partir del curso 2026-2027, en lo que supone una cesión más de Sánchez al expresidente de la Generalitat y prófugo de la Justicia, Carles Puigdemont.

Esta medida, que constaba en el acuerdo entre Junts y el PSOE para investir a Sánchez presidente del Gobierno, fue aprobada por los Gobiernos de la Unión Europea con la condición de que sea España quien costee en solitario todos los gastos derivados de esta novedad educativa en las Escuelas Europeas.

Según han informado familias de alumnos de las Escuelas Europeas a este medio, esta entidad ha enviado ya al menos tres correos electrónicos diferentes para instigar a los estudiantes a elegir esta materia optativa. «Sorprendentemente, hemos recibido tres recordatorios para que nos apuntemos, cosa absolutamente excepcional, porque el colegio te manda un mail y nada más», expresa a El Debate una de las madres.

Efectivamente, según los e-mails a los que ha tenido acceso este periódico, el 3 de marzo se envió a las familias el formulario para elegir el catalán como Otra Lengua Nacional. Posteriormente, el 14 de abril, la escuela volvió a enviar un recordatorio tanto en inglés como en francés sobre la opción de cursar catalán.

«Recientemente se nos ha pasado por alto un pequeño detalle, y quizá convenga informarles, o recordarles, que, a partir del curso académico 2026-2027, ofreceremos un curso de ONL (Otra Lengua Nacional) en catalán», reza el inicio del correo al que ha accedido El Debate. A renglón seguido, se ruega que las familias se comuniquen con el centro en caso de querer cursar esta asignatura, que según el mismo texto, «forma parte de los exámenes de Bachillerato, al igual que el resto de asignaturas de 13.º curso».

Por último, el pasado 23 de abril, a las familias les llegó otro e-mail de la escuela a modo de «solicitud urgente» para informar de que «el colegio ha recibido una solicitud urgente de la Secretaría General de los Colegios Europeos para recabar información sobre los alumnos que cursarán clases de ONL CATALÁN el próximo curso escolar. Les rogamos que rellenen el FORMULARIO antes de las 15:00 horas de mañana, 24/04/2026».

«Es una locura todo. A mí me indigna cada vez que lo recibo, equiparándolo con el gaélico y el maltés... o sea, de facto han cambiado nuestra Constitución al darle una categoría jurídica que no tiene el catalán...», comenta a El Debate esta madre.

El coste del catalán

A partir de septiembre del año 2026, los alumnos de origen español podrán solicitar recibir clases de catalán como Otra Lengua Nacional (ONL) en las Escuelas Europeas, independientemente de la sección lingüística en la que estén matriculados, y el coste que esta nueva cesión genere será asumida por todos los españoles, a los que el Ejecutivo central todavía no ha rendido cuentas sobre el monto de las arcas públicas que irá destinado a esta cuestión.

La realidad es que un profesor de una Escuela Europea proveniente de España, enviado por el Ministerio, recibe un salario mensual de aproximadamente 10.000 euros netos al mes, lo que supondría 120.000 euros de las arcas españolas al año por profesor. Contando con que hay 14 escuelas europeas repartidas por todo el viejo continente, el Gobierno español gastaría de nuestros impuestos, 1.680.000 euros al año solamente en profesorado.

Según han informado fuentes europeas, existen otros gastos que afrontar y «no hay que olvidar que estas escuelas tienen carencias, tales como la imposibilidad de desdoblar algunos grupos o la falta de psicólogos, algo que, obviamente, las familias consideran prioritario», lo que elevaría aún más la cifra anual que el Ministerio de Educación se ha comprometido a costear.

Además, para intentar lograr su objetivo y contentar a los de Puigdemont, el Gobierno «adornó su propuesta inflando las cifras de hablantes de catalán», al asegurar que es una lengua hablada por diez millones de personas, lo que significa que han incluido, por ejemplo, a los hablantes de valenciano y a los de algunas zonas de Francia e Italia.