Ilustración: Sánchez nacionalismo
PISA pone a prueba el nivel educativo de la era Sánchez, con las comunidades nacionalistas en el punto de mira
En 2023, los alumnos españoles obtuvieron su peor resultado de la historia del Informe PISA y Cataluña fue la que experimentó un retroceso más acusado
Este martes, 8 de septiembre, la OCDE presentará el noveno informe de su Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA). Se trata del análisis comparativo internacional más grande del mundo centrado en los estudiantes de 15 años, y evalúa si los jóvenes han adquirido conocimientos clave y competencias esenciales para su participación plena en la vida social y económica.
En concreto, la edición de 2025 se centra en las competencias en ciencias e incluye también resultados en lectura, matemáticas y la resolución de problemas mediante herramientas digitales. Esta prueba supone el análisis más importante de las políticas educativas de la era Sánchez, ya que revelará si las reformas llevadas a cabo por el Ejecutivo central en esta materia han sido efectivas o, por el contrario, han supuesto un empeoramiento del nivel educativo de los alumnos españoles.
En esta edición la polémica está servida de la mano de Cataluña. Tal y como se supo a finales del mes de julio, la comunidad autónoma liderada por Salvador Illa queda excluida del informe PISA, ya que el Ministerio de Educación recibió en abril del 2025 una comunicación de la empresa contratada por la OCDE para la aplicación de las evaluaciones en la que indica que se estaban observando unas tasas de exclusión del alumnado superiores a las establecidas.
Este hecho cobra relevancia cuando se analizan los resultados de Cataluña, además de las diferentes comunidades autónomas con cooficialidad, en la edición de 2023, cuando quedó demostrado que las políticas de inmersión lingüística que han estado llevando a cabo los gobiernos nacionalistas no están funcionando.
En 2023, los alumnos españoles obtuvieron su peor resultado de la historia del Informe PISA. En concreto, los estudiantes españoles obtuvieron 473 puntos en Matemáticas, lo que supone su peor resultado en la historia del informe (ya que desde 2003 siempre han obtenido al menos 480 puntos). En Lectura, los alumnos españoles obtuvieron 474 puntos, lo que supone 3 puntos menos que en 2018 (477), aunque 13 puntos más que su peor resultado histórico en PISA.
En cuanto a la diferencia entre comunidades, Cataluña fue la que experimentó un retroceso más acusado, ya que sus alumnos se situaron por debajo de la media de España y de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en Matemáticas, Lectura y Ciencia.
En Matemáticas pasó de 500 puntos en 2018 a 469 en 2022, con una caída de 31 puntos. En Lectura descendió de 484 a 462, mientras que en Ciencias pasó de 490 a 477, con descensos de 22 y 13 puntos, respectivamente.
Por su parte, el País Vasco también retrocedió en el conjunto de las competencias respecto a 2018. En Matemáticas pasó de 499 a 482 puntos, en Lectura de 466 a 466 y en Ciencias de 499 a 480. Es decir, perdió 17 puntos en Matemáticas y 19 en Ciencias, mientras que mantuvo prácticamente el mismo resultado en Lectura.
Además, Baleares también registró un descenso generalizado al pasar de 483 a 471 puntos en Matemáticas, de 479 a 472 en Lectura y de 482 a 480 en Ciencias. Así, perdió 12 puntos en Matemáticas, siete en Lectura y dos en Ciencias y quedó por debajo de la media española en las tres competencias.
Galicia también empeoró en las tres áreas, aunque mantuvo posiciones destacadas en el conjunto nacional. En Matemáticas pasó de 498 a 486 puntos, mientras que en Lectura bajó de 509 a 485 y en Ciencias de 510 a 506. La caída fue especialmente significativa en Lectura, con 24 puntos menos, aunque Galicia conservó en 2022 el liderazgo nacional en Ciencias, empatada con Castilla y León.
La única excepción fue la Comunidad Valenciana, cuyos alumnos obtuvieron 482 puntos frente a los 474 de puntuación general.