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Imagen de archivo de un aula universitariaJunta de Castilla y León

España bate récords en FP y graduación universitaria, pero sigue con altas tasas de abandono escolar temprano

El sistema educativo refleja además el aumento de la población extranjera: los alumnos de fuera representan ya el 12,9 % del total de matriculados en enseñanzas no universitarias de régimen general

Hace unas semanas conocimos el resultado del Informe PISA, que puso de manifiesto el grave retroceso de los estudiantes españoles y el deterioro de su rendimiento frente al conjunto de países de la OCDE. No obstante, más allá del rendimiento escolar, otros estudios aportan otros datos educativos que son un poco más esperanzadores para nuestro país.

Y es que España ha alcanzado máximos históricos en Formación Profesional y graduación universitaria y ha registrado avances en empleo y abandono escolar, aunque mantiene dos importantes lastres en comparación con el resto de Europa: sigue entre los países de la UE con mayor abandono escolar temprano y presenta la tasa más elevada de sobrecualificación. Es una de las principales conclusiones del informe 'Indicadores comentados sobre el estado del sistema educativo español', elaborado por las fundaciones Ramón Areces y Sociedad y Educación y presentado esta semana en su duodécima edición.

El estudio recopila los principales datos sobre la evolución del sistema educativo español y los compara con otros países, además de analizar las diferencias entre comunidades autónomas. Una de las primeras tendencias que refleja es el cambio demográfico que está experimentando el sistema. En el curso 2024-2025 había algo más de 8,3 millones de alumnos matriculados en enseñanzas no universitarias, unos 17.300 menos que un año antes. Es la primera caída de la matrícula desde el curso 2001-2002, al margen del descenso puntual registrado durante la pandemia.

La evolución no es igual en todas las etapas. Primaria acumula ya siete cursos consecutivos de pérdida de alumnos desde que alcanzó su máximo histórico en 2017-2018. La ESO, por el contrario, había mantenido un crecimiento continuado desde 2011-2012, pero en el último curso también comenzó a perder estudiantes. Los primeros datos del curso 2025-2026 apuntan a que la tendencia se mantiene: Primaria habría perdido otros 49.000 alumnos y la ESO, cerca de 25.000. Dos de cada tres estudiantes están escolarizados en centros públicos, mientras que uno de cada tres lo hace en la enseñanza privada.

Más FP, más universitarios y una población escolar más diversa

La Formación Profesional constituye una de las excepciones al descenso general de alumnos. En 2024-2025 alcanzó un nuevo récord, con casi 1,2 millones de estudiantes. También continúa creciendo la presencia de las universidades privadas en la enseñanza a distancia, que ya concentran el 45 % de los alumnos de grado y el 91 % de los de máster.

El sistema educativo refleja además el aumento de la población extranjera. Los alumnos de fuera de España representan ya el 12,9 % del total de matriculados en enseñanzas no universitarias de régimen general. En Primaria alcanzan el 15,5 %, mientras que en Bachillerato suponen el 7,9 %. En apenas dos décadas, la población inmigrante en edad escolar se ha triplicado: de menos de 400.000 menores en 2002 a más de 1,2 millones en 2024.

El gasto público en Educación también ha alcanzado un máximo histórico. En 2024 superó los 71.000 millones de euros, casi un 5 % más que el año anterior y equivalente a algo más del 4 % del PIB. Los hogares, por su parte, gastaron una media cercana a los 2.000 euros por estudiante durante el curso 2023-2024, aunque la cifra aumenta hasta unos 3.500 euros en Educación Superior y presenta grandes diferencias territoriales.

El informe constata además un descenso continuado de la ratio de alumnos por profesor, que ronda ya los diez estudiantes por docente. Las tasas de repetición también siguen bajando: se sitúan por debajo del 7 % en la ESO y ligeramente por encima del 1 % en Primaria.

El abandono escolar temprano ha descendido hasta el 12,8 %, el dato más bajo de la serie histórica y muy lejos del más del 30 % registrado hace aproximadamente 15 años. Sin embargo, la mejora no ha permitido a España abandonar los últimos puestos europeos: continúa como uno de los países de la UE con mayor abandono, por encima de una media comunitaria situada en torno al 9 %.

En la universidad también se observan avances. La tasa de graduación en los grados de cuatro años ha aumentado hasta el 55,5 %, 9,4 puntos más que en la cohorte de 2010-2011. El abandono de los estudios universitarios se ha reducido alrededor de tres puntos en una década y se sitúa en torno al 20 %, aunque las diferencias entre titulaciones son importantes.

En el mercado laboral, la educación superior continúa asociada a mayores ingresos. En 2024, quienes habían completado estudios superiores percibían de media unos 1.300 euros brutos mensuales más que quienes habían terminado como máximo la ESO. Sin embargo, un título universitario no garantiza necesariamente un empleo acorde con la formación recibida. La tasa de sobrecualificación cayó al 33,5 % en 2025, pero siguió siendo la más alta de la Unión Europea.

Los expertos que participan en el estudio señalan, además, distintos retos pendientes: desde la integración del alumnado extranjero y la carrera profesional de los docentes hasta el abandono universitario y el desajuste entre las competencias que proporciona el sistema educativo y las que demanda el mercado laboral. El informe también apunta a una paradoja: pese al aumento de la población con estudios terciarios, la productividad española continúa alejada de la frontera europea.