Libros de Primaria y Secundaria de las editoriales El Orfebre y Arka Pana
«El mercado está rendido a ideologías perversas»: la fundación educativa que ha creado una editorial para escribir sus libros de texto
Cuando la Fundación Educatio Servanda buscó unos manuales que se ajustaran al ideal católico de sus centros, se encontró con un ‘no’ «o por convencimiento o porque tenían a ser señalados»
«Tratamos de introducir, de la manera que corresponda en cada asignatura, la doctrina de la Iglesia y la antropología cristiana», exponía el responsable de la unidad editorial
«Los libros de texto de primaria y secundaria estaban experimentando una deriva considerable en dos sentidos: la falta de rigor y una infantilización absurda». Estas variables fueron las que han llevado a la Fundación Educatio Servanda a fundar dos proyectos editoriales para escribir sus propios libros de texto con los que impartir clase en sus 17 colegios e institutos concertados.
El responsable de la unidad editorial de la Fundación y director del Colegio Juan Pablo II de Guadarrama Fernando Rodamilans exponía a El Debate que actualmente a los «alumnos de catorce y quince años se les da una imagen visual que en tiempos pretéritos hubiera sido para niños de infantil o primaria». El también doctor en Historia Medieval contaba que, al acudir a las grandes editoriales existentes para redactar unos libros que se ajustaran al ideario católico de esta red educativa, se encontraron con un ‘no’ «o por convencimiento o porque tenían miedo a ser señalados».
Libro de Geografía e Historia: de la Prehistoria a la Edad Moderna
Seguimos los pilares de la Tradición: la familia, la patria y la religión. Hay que tener responsabilidad con lo que uno promocionaResponsable de la unidad editorial de la Fundación y director del Colegio Juan Pablo II de Guadarrama
«No nos plegamos a los dictados del mercado, que está rendido a unas ideologías que nosotros creemos que son perversas», continuaba Rodamilans. Tampoco lo hacen la veintena de centros que se han puesto en contacto con ellos para adquirir sus manuales. «Nuestras obras tratan de introducir, de la manera que corresponda en cada asignatura, la doctrina de la Iglesia y la antropología cristiana», continuaba.
Con la creación de la editorial El Orfebre –en un guiño a la obra de teatro de san Juan Pablo II El taller del orfebre–, comenzaron a moldear sus propios libros de Historia para Secundaria. Después con Arka Pana para las asignaturas de Tecnología y Ciencias Sociales de Primaria. Su nombre también está relacionado con el Santo Pontífice, que construiría y consagraría una iglesia de Cracovia con el mismo nombre –el Arca del Señor en polaco–.
Libro de Geografía e Historia: Edad Contemporánea
Tardaron un año en «desarrollar toda la serie de Geografía de Secundaria» y al año siguiente, el libro de Historia de España. El responsable de la unidad editorial relataba que los de Lengua Castellana y Literatura están ya listos, «pendientes de revisión». Además de contar con personal válido para ejecutar el proyecto, resaltaba que «todos los claustros de nuestros colegios son muy afines a nuestro ideario». En el caso de los libros de Historia, han sido redactados por Juan Bagur Taltavull, quien, además de ser doctor en Historia Contemporánea, «a la vez es profesor de secundaria y bachillerato» y revisados por catedráticos como Javier Paredes, Cristina Borreguero o el antiguo prior del Valle de los Caídos, el doctor Santiago Cantera.
«Esa es la gran ventaja. Hay que ser capaces de acercar esos contenidos a los alumnos. El mismo equipo ha hecho los contenidos de arriba hacia abajo, de bachillerato, secundaria y primaria», apostillaba.
«Hablamos de la Vendée, la Cristiada o del genocidio armenio»
«Cuando uno lee los contenidos curriculares de la ley, uno se da cuenta de que es casi imposible que lo haya hecho un especialista. Y, cuando se lee a fondo los contenidos mínimos, uno se da cuenta de que tampoco es que tenga que atarse a determinadas ideologías», proseguía Rodamilans. Así, explicaba que ellos han eliminado «aquello que no es expresamente obligatorio» como el lenguaje inclusivo. Entre risas, relataba que una vez se encontró un texto que hablaba «de los judíos y las judías».
Otro de los elementos que han desterrado para sus libros son los relacionados con la Agenda 2030. De esta forma, mencionaba que en lugar de esconder cuestiones como «la promoción del aborto» , buscaban hablar abiertamente de ellas no para negarlo simplemente por cuestiones ideológicas, sino para tratarlas «con argumento y justificación histórica». Lo mismo con la ideología de género, aludiendo a que lo que se pone en valor «es una visión de familia como unidad de amor abierta a la vida, como enseña la Iglesia y no como un triunfo de la voluntad».
En el plano de la asignatura de Historia, Rodamilans denunciaba que existe una «representación antihistórica de la mujer», y «una leyenda negra contra España clarísima». «Decir que España tenía colonias en América, haciendo una comparación con las colonias del siglo XIX y XX, no es solo absurdo, sino que es antihistórico». La misma ocultación «por desconocimiento o mala fe de la Escuela de Salamanca» o de la labor de la Iglesia a través «del papel de monacato o el concepto de cristiandad».
«Nuestros libros hablan de la Vendée, la Cristiada o del genocidio armenio de los turcos», continuaba el director del Juan Pablo II de Guadarrama. Y ante este panorama con «herramientas tendenciosas» han decidido «dar la batalla». «El profesor tiene más material del que necesita para sus clases y nosotros, como fundación, sabemos que esos contenidos no van a chirriar con nuestro ideario», sentenciaba.