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Banderas de Cataluña y la Unión EuropeaGetty Images/Repina Valeriya

«Buscan diluir el español como lengua común»: la advertencia por la enseñanza del catalán en las escuelas europeas

Hablamos Español explica que se trata de un «caballo de Troya» y que «probablemente lo utilizarán con la Unión Europea para declararlo oficial en las instituciones europeas»

Este martes, el Boletín Oficial del Estado publicaba el acuerdo entre el Ministerio de Educación y las Escuelas Europeas para regular la implantación y financiación del catalán como lengua nacional (ONL) en el Sistema de Escuelas Europeas, financiado íntegramente con dinero público.

Este movimiento, que contraviene el artículo 3 de la Constitución, que establece que «el castellano es la lengua española oficial del Estado» y que el resto gozarán de cooficialidad tan solo «en las respectivas comunidades autónomas», ha sido calificado desde la asociación Hablamos Español como un «capricho» que tiene como objetivo «que el español no tenga carácter de lengua común a todos los españoles».

Se busca «la declaración del catalán como lengua nacional»

En declaraciones a El Debate, la asociación lamentaba que, aunque sea una materia opcional, lo verdaderamente preocupante es que lo que se busca es «la declaración del catalán como lengua nacional». «Una vez que consiguen aumentar la categoría de una lengua de una manera artificial, podría tener consecuencias, porque sabemos que no es gratis». Actualmente, el catalán está incluido en la Carta Europea de Lenguas como «lengua minoritaria» –explicaban– y vaticinaba que «probablemente lo utilizarán con la Unión Europea para declararlo oficial en las instituciones europeas».

En este sentido, el acuerdo contempla como objetivo el «promocionar internacionalmente la lengua catalana y su cultura como lengua y medio de comunicación».

Firmado por el subsecretario de Educación, Formación Profesional y Deportes Santiago Antonio Roura y el secretario general de las Escuelas Europeas Andreas Beckmann –a 27 y 31 de agosto– el texto establece la inclusión del catalán como lengua nacional en el sistema, asumiendo España «la totalidad de los gastos del salario y complementos» del profesorado necesario, mientras que las Escuelas Europeas mantendrán una «neutralidad de costes».

«Mientras en España hay dificultad para estudiar en español plenamente –que en ninguna comunidad autónoma con lengua cooficial se puede hacer–, que el Estado esté preocupado y vaya a poner dinero encima... No es una buena noticia para nosotros», agregaban desde Hablamos Español.

¿Abrir la puerta a otras lenguas regionales?

Del texto del acuerdo se extrae que se considera como «demanda suficiente» que seis alumnos por grupo pidan estudiar catalán y, de no llegar al número mínimo, «se podrá agrupar con alumnos «de cursos consecutivos». Y, de acuerdo con el programa específico de los estudiantes de ONL, se impartirán «90 minutos semanales en los cursos de infantil, primaria y secundaria (cursos 1º a 3º) y cuatro periodos semanales en los cursos de secundaria (4º a 7º)».

Asimismo, en la cláusula 9.2. –sobre la modificación del acuerdo–, se menciona «la incorporación de otras lenguas nacionales como ONL al sistema de Escuelas Europeas, en caso de aprobación por el Consejo Superior». Sobre este punto, que podría abrir la puerta para que otras lenguas –o demandas separatistas– como el euskera siguieran los pasos del catalán, la asociación alertaba que «cuando los catalanes consiguen algo, los demás vienen detrás».

«En el Instituto Cervantes y la enseñanza del catalán, vasco, gallego y valenciano, la gente no lo solicita, pero el principio ya está ahí. A ellos ya les llega con que exista esa posibilidad», insistían, mencionando que se trata de un «caballo de Troya» para conseguir «diluir el valor del castellano como lengua común». «En el fondo, incluso por encima de cumplirles el capricho a los nacionalistas, es intentar que se convierta en una lengua más. Lo que quieren es la plurinacionalidad y para eso se necesita el plurilingüismo», sentenciaban.