01 de diciembre de 2022

El presidente de Cataluña, Pere Aragonés

El presidente de Cataluña, Pere AragonèsEFE

Cataluña, en la encrucijada: plan de choque o decadencia económica

El duro comunicado del Círculo de Economía contra la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona alerta ante el imparable declive de Cataluña 

El pasado jueves el Círculo de Economía hizo público un comunicado muy duro contra la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona. La entidad deja claro que «pedimos coraje político y sentido de país para ejecutar la estrategia, sin miedo a sus consecuencias políticas. La alternativa es el inmovilismo, el bloqueo permanente, que no tiene ningún coste político a corto plazo. Pero es una alternativa que no piensa en el interés general del país y que nos condena a la decadencia y la irrelevancia a medio y largo plazo». 
Éste es uno de los párrafos más contundentes de la nota en la que el Círculo reprocha a ambas instituciones la falta de un plan de prosperidad urgente para llevar a cabo los proyectos necesarios para el relanzamiento de la economía catalana.

La gota que colmó el vaso

La pérdida de la inversión para la ampliación del Aeropuerto del Prat ha sido la gota que ha colmado el vaso y la paciencia del Círculo de Economía, que hace sólo unos meses, durante las jornadas que la entidad celebra cada año, dio su confianza al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. Incluso mostró su apoyo a los indultos para los políticos independentistas presos. 
Pero unos meses después, el Círculo afea el gobierno catalán su inmovilista posición. La entidad reclama además grandes pactos que deben girar sobre cinco ejes: modelo turístico, digitalización, modelo energético, ciencias de la vida y el impulso a la industria.

Pérdida de empuje

Decadencia e irrelevancia económica. Es la alerta del Círculo de Economía, aunque Cataluña en general y la ciudad de Barcelona en particular, han mostrado en los últimos años la pérdida de empuje económico. En el caso de Cataluña el proceso independentista ha tenido mucho que ver en ello. 
Y quien se lleva el gato al agua ha sido Madrid. Así por ejemplo, mientras que entre 2013 y 2016 el PIB catalán creció a un ritmo anual del 3,2%, (Madrid lo hacía a un 3%), entre el 2016-2019 el avance se redujo a un 2,3%. Madrid, en cambio, seguía creciendo a un ritmo mayor, un 3,2%. No hay que olvidar tampoco la salida de empresas de Cataluña, que se hizo más acusada a partir de 2017, con el auge del llamado procés. Se han marchado unas 7.000 empresas. Y algunas de ellas, buques insignia, como Caixabank, Banco de Sabadell o Planeta.
Cataluña también era símbolo del emprendimiento. Y hasta en eso se ha quedado atrás. Andalucía se ha convertido en la comunidad con más autónomos de España, superando también a Cataluña.

Reproches de los empresarios a Colau: la inseguridad ciudadana , el deterioro del espacio público y los actos vandálicos

Volviendo a la nota del Círculo, la entidad duda de que los ejecutivos autonómico y municipal tengan un modelo de desarrollo económico, y si lo tienen, apunta, «es fuertemente ideológico» y además «genera confrontación». Confrontación también entre los socios de gobierno.
Pero no toda esta situación es culpa sólo del proceso independentista o del gobierno de la Generalitat. Al ejecutivo municipal de Ada Colau le reprocha «la inseguridad ciudadana creciente, el deterioro alarmante del espacio público y los actos vandálicos recurrentes» y se pregunta cómo ante este panorama se puede atraer a un turista de «calidad» que reactiva al sector turístico, especialmente después del parón por la pandemia.
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