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Imagen de archivo de un furgón de la Policía NacionalEFE

Un menor sospechoso de asesinar a un joven en Algeciras sale del centro de menores en libertad

La familia de Jesús, la víctima, está indignada: «A la fiscalía la familia no le importamos nada»

Eran las nueve y media de la noche cuando Jesús salió a comprar una sopa para cenar. Caminó por las calles de Algeciras, Cádiz, hasta un pequeño quiosco cercano a su casa. En el camino se encontró con un menor de edad de origen magrebí. En cuanto este adolescente vio a Jesús se lanzó hacia él: «¡Eh, tú! ¿Qué haces aquí?». Sin que a Jesús le diera tiempo a responder le apuñaló dos veces en el corazón.

«El menor iba buscando pelea», cuenta Óscar, tío de la víctima que habla por teléfono con El Debate. «Jesús tiene una hermana pequeña que está saliendo con un chico. Este último había tenido algún problema con el presunto asesino y lo había estado buscando por el barrio. Creemos que el chico se enteró y salió a enfrentarse con él, pero tuvimos la desgracia de que se encontró con Jesús».

En ese súbito encontronazo el menor apuñaló a Jesús dos veces en el corazón. El joven al sentir que le robaban la vida, tuvo el impulso de salir corriendo, de huir. Apenas aguantó unos metros en pie. Se desplomó en el suelo. Cayó boca arriba, con la vista fija en el cielo. Su presunto agresor le persiguió y cuando cayó al pavimento, se subió a horcajadas encima de él, le dio dos guantazos en la cara al tiempo que le decía: «Ahí tienes».

Una mujer presenció toda la secuencia de lo ocurrido. «Esta testigo dice que las puñaladas no las vio. Vamos que no era consciente de que estaban matando a Jesús. Pensó que era una simple pelea. Después de darle las bofetadas ella gritó: '¿No has tenido ya bastante? ¡Deja ya al chico!'. El agresor echó a correr y desapareció de allí».

Minutos después, los vecinos avisaron a uno de sus tíos que estaba por allí: «Corre, ven, que han apuñalado a Jesús». El hombre corrió y se encontró a su sobrino en el suelo: «Todavía estaba caliente, pero no respondía. Yo le gritaba: 'Cariño, soy yo. Tranquilo que he llamado a una ambulancia. Dime algo. Despiértate', pero no respondía. Ya estaba inconsciente».

El joven fue trasladado al hospital. Falleció una hora después. Los investigadores detuvieron al sospechoso al día siguiente y un juez lo mandó a un centro de menores a la espera de juicio. Técnicamente un menor de edad puede estar encerrado en un centro de forma preventiva seis meses, que son ampliables en tres meses más si así lo pide fiscalía y lo decide un juez. «En este caso estamos indignados con la Fiscalía», dice Óscar. «El menor ha pasado seis meses encerrado y en vez de ampliarlo por tres meses más, lo han dejado en libertad. Se trata de un chaval de origen magrebí. Estaba de okupa en Algeciras, donde presuntamente mató a mi sobrino. Ahora, en cuanto ha salido a la calle, se ha ido con su familia a Ceuta».

Los familiares de la víctima están aterrorizados ante la posibilidad de que el menor huya y se esconda en Marruecos: «No me extrañaría nada. Nos han dicho que tiene antecedentes por otros apuñalamientos. Le deben gustar las navajas. Es hijo de un hombre que ahora está en la cárcel de Puerto III y una mujer que también ha pasado por prisión. Si se escapa pensamos tomar acciones legales contra el fiscal y el juez», anuncia Óscar. «¿En qué cabeza cabe que lo hayan dejado en libertad?», se pregunta.

«Fuimos a ver al fiscal y al juez y se negaron a recibirnos. Al principio confiábamos en que la acusación la ejerciese el fiscal, al que pagamos todos los contribuyentes, pero la decepción es tan grande que hemos tenido que contratar a una abogada. No nos fiamos. Creemos que no ha hecho su trabajo con diligencia».

En los próximos días, la abogada a la que la familia acaba de contratar tendrá acceso al sumario de la causa pero, de momento, al entorno de Jesús le han contado que el sospechoso ha tratado de ponerse en contacto con la testigo a través de las redes sociales. «Imagínate, la ha llamado y supongo que no será para darle las gracias», dice Óscar preocupado.