Mohamed Jamil Derbah en un acto de su partido Fuerza Canaria
El narco con el que grabaron a un cargo del PSOE en Canarias
Mohamed Derbah, el «dueño del sur de Tenerife» al que todos conocían menos el socialista Martos
El libanés con el que se reunió el vicepresidente del Parlamento canario cuenta con un amplio historial relacionado con la mafia
«Si hubiera sabido que Derbah estaba en algo ilícito no me habría reunido con él», explicaba este martes el vicepresidente del Parlamento de Canarias, Gustavo Matos, después de que saliese a la luz un encuentro con el libanés Mohamed Jamil Derbah que tuvo lugar el pasado mes de enero.
Apenas unos minutos después, Matos señalaba en la misma comparecencia de prensa que «no seamos hipócritas, a este señor lo conoce todo el mundo en la isla de Tenerife».
De todo ese «conocimiento» que hay en la isla, al diputado Matos se le debió escapar que ya en 2001 el entonces juez Baltasar Garzón señaló a Derbah como «líder de la mafia libanesa» y le acusaba de blanquear 2.000 millones de pesetas (12 millones de euros) procedentes de la estaba y la extorsión e, incluso, de financiar grupos terroristas.
Derbah llegó a Tenerife hace ya 35 años de la mano de John Palmer, uno de los autores de un robo de 3.500 kilos de oro en el aeropuerto de Heathrow (Londres). Allí fue su jefe de seguridad y llegó a «encargado general» hasta que una década después le traicionó y montó su propia cadena de negocios.
Cuenta el periódico El Mundo que hasta en dos ocasiones Palmer ordenó el asesinato de Derbah desde la cárcel británica donde ingresó y donde murió en 2015 de dos disparos.
Una vez «independizado», Derbah fundó un partido político, Fuerza Canaria, organizó un grupo de comunicación 'Sol de Canarias', se hizo con el Hotel Ponderosa y constituyó una red de clubes canábicos que fue el objeto de investigación policial que llevó a su detención el 1 de mayo por tráfico y venta de drogas. Fruto de todos los negocios con que contaba, se le consideraba «el amo del sur de Tenerife».
Precisamente la presión policial sobre esos clubes cannábicos es lo que le molestó a Derbah y el motivo por el que llamó al vicepresidente del Parlamento canario para que le ayudara a aliviar esa presión.