Miguel Ángel Campos, periodista de la Cadena SER, declara como testigo en el Supremo
Día 4 del juicio al fiscal general
El primer periodista que publicó el mail del novio de Ayuso reconoce que «la fuente» fue un hombre al que visitó en su despacho
Miguel Ángel Campos ha relatado como su fuente le permitió consultar, en su despacho, el correo del 2 de febrero en el que el abogado del novio de Ayuso reconoció dos delitos fiscales, «sin dejar rastro» de aquella visita
Se trataba de datos que «afectaban a la intimidad» de un particular. Así ha reconocido el periodista Miguel Ángel Campos, de la Cadena Ser, que se pronunció su «fuente» en el caso de la investigación tributaria al novio de Isabel Díaz Ayuso. Una fuente que le proporcionó, en su «despacho», situado en una «tercera planta» de la que no ha ha querido aclarar si se ubicaba en un «edificio oficial», acceso al mail de 2 de febrero en el que el abogado Carlos Neira se dirigía a la Fiscalía en busca de un pacto de conformidad. Dicha fuente le pediría minutos más tarde, siempre según el testigo, que no publicase nada de lo comentado, a riesgo de que se le pudiese identificar como el origen de la filtración.
Ante la imposibilidad de utilizar el contenido del correo del que tomó nota a mano, «literal sobre el pantallazo», ya que su fuente no quería «dejar rastro» alguno remitiéndolo de ninguna manera, Campos ha relatado una odisea sobre cómo consiguió, después de una multitud de llamadas, entre las 16:00 a las 20:00 horas, –también a la responsable de comunicación de la Fiscalía, Mar Hedo, y otros contactos «fiscales» que no ha querido revelar, pero no con el fiscal general del Estado porque no le cogió –acceder a la información necesaria para revelar «la verdad» y rebatir la noticia incompleta del diario El Mundo en la que se contaba que había sido la Fiscalía quien había propuesto el acuerdo al abogado del empresario Alberto González Amador.
El testigo también ha reconocido que pese a que desde que García Ortiz accedió al cargo que todavía sigue ocupando, como máximo responsable del Ministerio Público, ya nunca le «solía» contestar a las llamadas, le llamó telefónicamente, sin éxito, el día 13 de marzo. Detalle, éste, que él mismo negó en la fase de instrucción.
No hubo fuera de ese intento frustrado, ni mensajes de texto, ni whatsapps, ni llamadas a través de esta última aplicación con el titular de la Fiscalía, de acuerdo con el relato de Campos durante su intervención.
A lo largo de aquella noche de autos, el periodista de la Ser, señaló tras sus gestiones, la existencia del segundo correo, el contenido del mismo en el que se reconocen «íntegramente» los hechos, «ciertamente se han cometido dos delitos fiscales», así como que la Fiscalía de Madrid ya trabajaba en una nota de prensa que se conocería «en las próximas horas», para desmentir la información publicada en otros medios de la que tenía constancia que «no era la correcta».
Campos sería el primero en contarlo, tras recibir finalmente la autorización de su fuente cerca de las 23:00 horas; y, el primero en verbalizar, en la mañana del día 14, en varios mensajes en redes sociales que la pareja de Ayuso es un «defraudador fiscal».